Os desvelaré en este artículo uno de los juegos más innovadores que he tenido la oportunidad de ver en mucho tiempo y que a partir del motor de StarLancer nos propone un viaje realmente increíble.
Comenzando la aventura Trend, es el nombre del protagonista, un freelancer o mercenario del futuro que se encontrará, nada más comenzar el juego, sin créditos, sin nave y, básicamente, solo con lo puesto. Todo por culpa de un aparente accidente. Sin embargo ya en la presentación hemos podido apreciar que hay un misterioso personaje que no parece ser del todo amistoso y esto sólo puede significar una cosa. No todo lo que parece es la verdad
Así comienza FreeLancer, el nuevo juego de Digital Anvil y de Erin Roberts, responsable en su momento de la serie Privateer. De hecho y de la misma manera que en su momento Chris Roberts nos deleitó con Starlancer, ahora Erin hace lo mismo con FreeLancer, pero al contrario que su hermano que nos sacó simplemente un nuevo simulador muy en la línea de Wing Commander, lo que se ha pretendido desde Digital Anvil con FreeLancer es algo mucho más innovador, mucho mejor y mucho más increíble. Primero, hemos de decir que el juego tiene una calidad increíble a nivel visual. Realmente no parece que haya pasado ese tiempo, porque el juego ofrece todos los avances visuales de hoy en día. No me quiero centrar todavía en los gráficos, pero que os sirva de reseña ante su increíble calidad
De cualquier forma, comenzaremos nuestro periplo en Freelancer sin prácticamente nada, como hemos dicho, pero como buen mercenario, el buscarnos un trabajo será una cuestión de tiempo. Claro está que para conseguir trabajo necesita una nave y es algo que tampoco tiene. Así que para ahogar penas decide ir al bar más cercano, en donde conocerá a un mujer, Juno, que le ofrecerá una nave a cambio de comenzar a realizar una serie de misiones para ella.
Como en todo juego de los Roberts, ya sea Erin o Chris, la señorita Juno es la encargada de traernos la trama principal del juego, pero hay una diferencia con respecto a otros juegos y esto ya lo hemos podido ver en este título. La gran diferencia con respecto a otros juegos es simple: No hay un final de juego. Eso sí, Digital Anvil si ha puesto un final a la historia, desde luego, pero nosotros podemos seguir siendo lo que queramos en el enorme universo de Freelancer. Un desarrollo para la posteridad Cuando ves que un juego tarda en ser desarrollado nada más y nada menos que seis años, te preguntas como es posible semejante tardanza en un título como este, cuando precisamente StarLancer se retraso, pero sólo unos meses, es decir, lo habitual en este tipo de juegos.
Todo juego tiene un final, y cuando no se lo pones, puede ocurrir de todo. No hay más que ver Black&White, cuyos innumerables problemas hicieron que se retrasase casi dos años. Sin embargo, Erin Roberts no ha hecho como su hermano, no ha querido dar un clónico de Privateer, el juego de Origin y nos ofrece un título con serias novedades.
En primer lugar, hemos podido observar que hay muchos toques de rol. Así, según la experiencia como pilotos que tengamos, podremos acceder a unas misiones u otras. En segundo lugar, nosotros escogemos que queremos hacer y si queremos ser comerciantes, mercenarios o piratas y todas sus subclases. Esto último es importante porque cuando abrimos la ventana de personaje, que la hay, podremos observar, por ejemplo, nuestra enemistad o amistad hacia ciertos bandos. ¿En qué medida nos afecta esto? Sencillo, dependiendo de nuestro grado de enemistad, los individuos de ese bando pasarán a atacarnos casi inmediatamente o no.
Por supuesto, estamos en el espacio y es un juego muy en el estilo de la saga Roberts. Es decir, tendremos que evolucionar, tendremos que comprarnos nave, armas y contramedidas de todo tipo para lograr sobrevivir en el espacio. Y por supuesto el espacio es INMENSO. No hablamos en broma, el juego consta con sistemas avanzados de navegación que van entre diferentes planetas, bases y también sistemas, aunque esto último sólo lo veremos una vez avancemos en el juego, puesto que necesitamos un elemento importante para hacerlo y que nos permitirá ir de sistema en sistema.
No hemos contado el número de planetas, pero entre planetas y sistemas, seguramente nos encontramos con un juego de algo más de 100 paradas, en donde podremos encontrar noticias, conversar, comprar algunos elementos (como limpiar nuestro nombre etc) e incluso encontrar trabajo Un control diferente Cuando pensamos en un juego espacial, siempre pensamos en un título en el más puro estilo simulador (curioso, nadie ha llevado un caza que vaya entre sistemas) con la cabina a nuestro alrededor y, por supuesto con un joystick para que todo sea más realista. Sin embargo, Digital Anvil ha querido cambiar eso y ha querido dejar a un lado la simulación para ofrecer a los usuarios un juego que está más orientado a la acción.
De hecho, y por muy extraño que parezca, el juego se controla con el teclado y el ratón, al más puro estilo de juegos como por ejemplo Quake. La verdad es que, al principio, me costó un poco acostumbrarme, pero luego se agradece, sobre todo, porque las batallas son mucho más abundantes en cuanto a enemigos que un juego de este estilo y, en la mayoría de las ocasiones será dificil de huir.
Al contrario que los juegos de simulación, Freelancer establece algunos pasos diferentes y bastante estructurados que, normalmente, nos ayudarán en las misiones. Así, tenemos teclas para adentrarnos en los planetas, algo así como pedir permiso, y también para comenzar los viajes a través de los sistemas de transporte. Además se ha incluido la “velocidad crucero” que si bien no nos dejará usar armas, nos permitirá ir a una velocidad que por otro lado es imposible. En cuanto a la navegación por un planeta, se ha solucionado de la forma habitual, es decir, tendremos la oportunidad de hacerlo mediante iconos y puntos calientes.
Jugando Todo esto es excelente, pero ¿qué es lo que sentimos al jugar? Sinceramente, la palabra que me viene más rápido es “intensidad”. Esta palabra define de una manera prácticamente perfecta lo que podremos sentir al jugar. No sólo por lo perfecto de sus escenarios o de los viajes interestelares que son básicamente perfectos, sino también y sobre todo por los combates.
Estos combates ofrecen a los usuarios una acción increíble y una velocidad inusitada. Realmente, ayuda mucho el hecho de poder controlar el juego con ratón y teclado, porque da una agilidad que en otros juegos no habíamos visto. Uno de los detalles que más nos ha gustado en el juego es, con toda probabilidad, el hecho de que el juego nos permita realizar pequeñas acciones con una simple tecla. Esta genialidad acorta muchas acciones y nos permite concentrarnos en lo más importante: el combate.
Gráficos y sonido Ya hemos dicho al principio que, pese a llevar seis años en desarrollo, lo que menos parece el juego es anticuado. Tal vez en el único punto en donde se pueda notar es en el modelado de los personajes, aunque no en sus caras, por curiosa que parezca esta afirmación. ¿Por qué decimos esto?
Sencillo, porque el juego ofrece un detalle increíble en la cara y modelado independiente tanto para los ojos como para la boca o la nariz, con lo cual, al unirlo todo, nos encontramos con un apartado sobresaliente en cuanto a las animaciones faciales. Los modelos planetarios son muy buenos y en general cada planeta o base ofrece algún detalle diferente para no ofrecer ese curioso efecto de “deja vu” que tenemos en algunos juegos.
Sin embargo, en donde más podremos apreciar el grafismo del juego es en el apartado espacial. Los modelos de las naves, los efectos visuales, algunos lugares, como por ejemplo las nebulosas o las tormentas de asteroires que han sido recreadas con una calidad increíble.
A todo esto, los efectos de disparos, de transporte via salto de sistema y de explosiones es bastante impresionante y en un principio no hemos tenido demasiados problemas a la hora de requisitos de sistema, no como por ejemplo con Generals, cuyos requerimientos on extraordinarios. En cuanto al sonido, los efectos 3D y la música son muy buenos pero… no hay doblaje. Parece que Microsoft no ha tenido por importante el título y ha decidido dejar el idioma original del juego. Lo peor es que no hay subtítulos con lo cual tendremos que afinar el oído.
Nuestra Opinión Quitando el tema del doblaje, nos encontramos con uno de los mejores juegos espaciales de todos los tiempos y, evidentemente, con el mejor actualmente, puesto que no hay ninguno parecido. Tal vez se haya hecho esperar seis años, pero después de jugarlo, de engancharnos y, en general, de disfrutar de este juego, no podemos sino decir que nos encontramos ante un título sobresaliente.
Lo mejor El juego es realmente impresionante en todos los aspectos. Jugabilidad, gráficos, sonido y trama están a la altura de lo que se llevaba esperando. Lo peor Que no haya sido doblado al castellano.
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