Creado por Jowood, el juego es, a priori sumamente original y ofrece algunos aspectos destacables, sin embargo, también es cierto que ofrece algunos fallos no menos importantes.
El rey de la carretera El objetivo de King of the Road es bastante claro y sencillo. Tenemos que conseguir convertirnos en los reyes de la carretera y hacernos con la mayoría de mercancías. Para ello tendremos que infringir las leyes de circulación, llegar antes que los contrarios e ir contratatando a nuevos conductores para nuestro negocio.
Además, a lo largo del juego, tendremos la oportunidad de comprar nuevos camiones más potentes que harán que tengamos más espacio, o podamos llegar a nuestro objetivo antes que otros contrincantes. Este es el argumento y, podríamos pensar que se trata de una evolución del juego 18 Wheeler de Sega, aunque aquel era un arcade. Si bien, King of the Road es más un simulador, pongamos, de negocios, y aquel juego de Sega era más bien un arcade de conducción. Pero King of the Road tiene poco de simulador, al menos de conducción, como hemos podido comprobar a lo largo del juego.
Un desarrollo repetitivo El principal problema de King of the Road, a nuestro entender, es que es demasiado repetitivo. Nos explicamos. El desarrollo básico es sencillo. Tenemos al principio del juego un camión, no excesivamente bueno, y una serie de lugares de donde recoger mercancías. Nuestro objetivo es llenar nuestro espacio en el camión y, a continuación, llevarlo a su punto de destino.
Hasta aquí todo bien, sin embargo, el primer fallo es evidente. Porque hay al menos siete camiones, compitiendo siempre por esa carga. Esto que en un principio, puede parecernos fabuloso, se convierte en un incordio, porque somos camiones y nuestra velocidad no es de un Fórmula 1 (aunque en algunas ocasiones, así lo parezca) con lo que tendremos que esforzarnosn el doble, puesto que si no llegamos el primero, el precio que nos pagarán será el inferior Aquí comienzan los problemas, porque esto significa, muy contrariamente a lo que ocurre en la realidad, tener que saltarnos límites de velocidad, empujar a los contrarios cuandos los adelantemos y, en general, crear toda clase de infracciones a lo largo del juego.
Así, si ganamos el suficiente dinero, podremos comprar nuevos caminones, licencias (conductores), y crear una gran empresa que acaparé todo el mercado de las mercancías.
Conducción Este desarrollo se completa con la conducción de nuestro camión. Es bastante sencillo, puesto que se controla con las teclas del cursor y con algunas teclas más para las luces, los limpiaparabrisas y por supuesto la descarga de mercancías. El porqué de luces y limpiaparabrisas es sencillo. El juego ofrece tiempo dinámico, precisamente, para nosotros lo mejor del juego y probablemente, también la simulación absoluta en el juego En nuestros viajes veremos como se hace de noche, o como comienza una tormenta mientras viajemos. Lástima que los creadores del juego no hayan tenido en cuenta que nuestro camionero necesita descansar o que llevar según que camiones con carga, pueden hacer que nuestro camión patine y perdamos el control sobre él.
Aparte de esto y reincidiendo en nuestro último apunte, el juego ofrece una simulación de conducción francamente pobre. Seamos sinceros, un camión exige de una pericia especial debido al doble embrague o al hecho de que son monstruos capaces de transportar hasta 30 toneladas y, la verdad, parece que estemos conduciendo un utilitario. Algo bastante triste, puesto que en la publicidad que poner por detrás de la caja, vemos claramente como pone: Simulador.
Gráficos y decorados Uno de lo aspectos más conseguidos del juego es, precisamente, el apartado gráfico del juego, sobre todo en las carreteras que vamos a seguir. Se han representado algo más de 150 km de carreteras diferentes. A través de ellas se verán todos los transportes y podremos reparar el camión, echar gasolina o, por ejemplo, conseguir nuevos fletes para conseguir dinero. Si bien las carreteras están creadas con bastante detalle, las ciudades no tanto. Pequeños pueblos que, simplemente, están representados por puertos de comercio (por llamarlos de alguna manera) y que nos servirán únicamente para cargar material y ya está. No hay ciudades reales y lo máximo que encontraremos es algún que otro semáforo (eso sí, policía hay, y mucha)
Además, los modelos gráficos de los camiones y vehículos en general del juego están creados con poco detalle, por no decir ínfimo. Algunos de ellos parece bloques cuadrados con ruedas, lo cual ofrece un apartado pobre
El sonido Si dijeramos que es simple tal vez nos quedásemos cortos, pero la verdad es que tampoco merece la pena, porque, básicamente, está creado a base de melodías country y poco más. No hay mucho que decir de las mismas. Los efectos sonoros son tirando a pobres y básicamente son un ronroneo del motor del camión. Nuestra opinión King of the Road, no lo vamos a ocultar, nos atrajo en un principio, porque se trataba de una idea fresca y original. Sin embargo, en muchas ocasiones, la originalidad no es precisamente lo mejor de un juego. El problema de King of the Road es que no está bien realizado, pese a lo bueno de la idea, y esto repercute directamente en el resultado final del juego. Tal vez el problema del juego es llegar a demasiado público. Si se hubiera hecho un simulador a rajatabla, seguramente el juego hubiera tenido mucho menos público, sin embargo, hubiera sido mejor juego. De esta forma se ha quedado en un quiero y no puedo.
Lo mejor La idea
Lo peor El desarrollo del juego
|