A priori, ciertamente nos encontramos con un juego de acción, pero Brothers in Arms va mucho más allá. De la misma manera que Splinter Cell hizo evolucionar los juegos de infiltración, Brothers in Arms hace evolucionar el concepto de juegos de acción y de juegos de la Segunda Guerra Mundial.
Bienvenido a la 101 aerotransportada Brothers in Arms tiene lugar en una periodo temporal muy concreto. Los 7 días posteriores al día D y las situaciones a las que se tuvieron que enfrentar un pelotón de soldados. Con una presentación y un estilo de narración muy parecido a la miniserie Hermanos de Sangre de Steven Spielberg, encarnaremos al sargento de la compañía, Baker, que no sólo deberá luchar como sus soldados, sino también cuidar de ellos.
Lucharemos en batallas totalmente reales y en situaciones que sucedieron en su momento y lo que es más importante todo ello con una crudeza como pocas veces se ha visto en el mundo del videojuego. Sin llegar a los extremos de juegos como Ghost Recon o Rainbow Six (en las dificultades más bajas), Brothers in Arms consigue que tu corazón se acelere en cada enfrentamiento y que, incluso, te llegues a quedar en blanco pensando que hacer. Formamos parte de la división 101 aerotransportada y por lo tanto del cuerpo de paracaidistas del ejército estadounidense. El juego comienza de la misma forma que Pacific Assault. Durante una pequeña escena veremos como las cosas no nos van excesivamente bien y partir de nuestra caída, comenzará el juego justo en el despliegue de fuerzas de la división y, por lo tanto, saltando en paracaídas no sin muchos problemas ante el fuerte fuego antiaéreo que se da en la zona. Una vez en el suelo comenzará el juego y con ello la acción más realista de la segunda guerra mundial.
Acción y estrategia en la Segunda Guerra Mundial Brothers in Arms es un juego de acción y de hecho los primeros pasos en la guerra será dentro de este género –aunque como pronto veremos también una fuerte dosis de estrategia- y siguiendo las órdenes de nuestro sargento tendremos que ir avanzando poco a poco.
Este es uno de los primeros detalles que descubriremos en Brothers in Arms. Aquí no se avanza como en otros juegos de acción, dispara primero y piensa luego. Si hacéis eso en Brothers in Arms la duración de la partida será brevísima y desde luego es mejor no hacerlo. Es aquí donde se da la estrategia. No penséis en complejos mapas o en algo similar a Hidden and Dangerous II. Aquí las órdenes se dan o se acatan en la misma acción y nuestras decisiones tienen un reflejo inmediato en pantalla. Aquí es donde entrará en juego nuestra capacidad para comandar el juego. El objetivo de nuestros soldados es, como bien diría el Capitán Miller en “Salvar al Soldado Ryan” ganar la guerra y cada centímetro del suelo es un objetivo. Sin duda, GearBox Software ha tomado esta referencia cinematográfica como inspiración para el juego. Tendremos que avanzar despacio y parapetarnos bien en cada rincón del camino y del escenario si no queremos acabar muerto en segundos.
Para conseguir avanzar tendremos que ir avanzando y disparando poco a poco. Cubriendo a nuestros compañeros y ordenándoles que nos cubran mientras rodeamos y superamos a nuestros enemigos. Cada pocos minutos tendremos, como es lógico, un enfrentamiento con los alemanes, y solo la perfecta coordinación con nuestros compañeros hará que podamos avanzar.
Decirlo es fácil, hacerlo en el juego no es precisamente tan sencillo. En cada enfrentamiento que tengamos descubriremos que los alemanes siempre son más y que además están perfectamente cubiertos. No sólo eso, sino que además ellos también utilizarán tácticas para rodearnos e intentar acabar con nosotros. Cada uno de estos tiroteos consigue que el usuario sienta en su piel la intensidad de las batallas de la Segunda Guerra Mundial. ¿Cómo es posible esto? Dos claras características para nosotros. Un control sencillo y una Inteligencia Artificial asombrosa que es capaz de mover a los soldados enemigos de manera totalmente realista y que rivaliza directamente con lo que vimos en Half-Life 2.
Inteligencia Artificial y control No es la primera vez que vemos el tipo de juego a medio camino entre la estrategia y la acción que es Brothers in Arms. De hecho, tenemos bastantes ejemplos y no hay más que fijarse en los juegos de Tom Clancy o en el citado Hidden and Dangerous 2. Sin embargo, estos juegos ofrecen a los usuarios una mayor dosis de estrategia y la acción la dejan como “accesorio” aunque tenga su importancia.
Brothers in Arms ofrece, para nosotros el equilibrio. No tenemos que comandar grandes ejércitos, sino solamente a nuestros soldados y lo tendremos que hacer en tiempo real y sobre la marcha. Al contrario que otros juegos de estrategia, Brothers in Arms nos hace pensar rápidamente la mejor manera de afrontar la situación y a diferencia de los juegos de acción lo tendremos que hacer con la cabeza fría y procurar no acabar muertos o que nuestros soldados acaben de la misma forma. Afortunadamente la IA es un prodigio. Si los enemigos reaccionan de manera realista e intentan defender su posición con extremada dureza, nuestros soldados reaccionan a nuestras órdenes perfectamente. Se parapetan, disparan, nos permiten rodear al enemigo y, finalmente, acabar con él. Todo ello en cuestión de segundos. GearBox ha realizado un trabajo excepcional.
No le va a la zaga el control. El sistema para combatir es similar, por no decir idéntico a juegos como Call of Duty, Medal of Honor o Half-Life 2. Ratón y teclado y algunas teclas adicionales para golpear con la culata o recargar. El sistema de dar órdenes no se parece a nada que hayamos visto hasta ahora. Mediante una serie de indicadores visuales sobre el terreno de juego iremos dando órdenes a nuestros soldados. Fuego de cobertura o muévete a este punto serán comandos tan utilizados como “en formación” y lo haremos de una forma tan sencilla como poner un icono de movimiento o de disparo sobre el sitio deseado. A partir de ahí entrará en acción la mencionada IA y el resultado serán batallas de tremendo realismo. Aquello que habían intentado otras compañías como, por ejemplo, iD Software, Gearbox lo ha conseguido de forma impecable.
Un multijugador novedoso Otro de los aspectos que sorprende de Brothers in Arms es su multijugador. Al contrario que en otros juegos donde simplemente tenemos que acabar con nuestro enemigo, aquí se ha optado por seguir la línea de todo el juego. Tenemos a nuestra disposición 10 mapas completamente diferentes y en cada uno de ellos tendremos que lograr una serie de objetivos muy concretos. Para ello contaremos con una escuadra de tres hombres –cuatro si contamos con nosotros- y tendremos que ir comandándolos para conseguir cada uno de los objetivos. Hasta tres jugadores más se enfrentaran de la misma manera, con lo que, nuevamente, la estrategia y la acción se ponen de manifiesto. La velocidad de conexión del servicio de Ubi Soft nos ha sorprendido gratamente, puesto que, en todo momento, va muy, muy fluido y esto en un juego como Brothers in Arms es realmente un punto a su favor.
Minimapa y decorados El juego sólo nos permite una ayuda y sólo en determinados niveles de dificultad que no es otra cosa que una vista aérea. No damos órdenes desde ahí, pero se nos ofrece la posibilidad de planificar nuestra acción y de saber donde mandar a nuestros soldados. Es tal vez lo único no realista, pero como comentamos, depende del nivel de dificultad. El realismo que hemos destacado a lo largo de todo el artículo tiene un punto culminante en los decorados del juego. GearBox ha transformado imágenes reales de la época –bien documentada fotográficamente- en decorados virtuales tan detallistas que nos parecerá estar realmente en mitad de Francia.
Estos decorados no sólo ofrecen un aspecto gráfico espectacular, sino que también descubriremos que tienen una utilidad clara en el juego: parapetarnos en determinadas situaciones. En este sentido, los decorados cumplen perfectamente su cometido y además de manera diferenciadora. No es lo mismo parapetarnos detrás de una pared de piedra, que detrás de una valla de madera. Pero los decorados no es más que una pequeña parte de los gráficos, una característica del juego muy trabajada.
Gráficos increíbles Como hemos dicho los decorados del juego están creados a partir de imágenes reales de la época, lo cual da un carácter de gran calidad al juego, pero no es lo único desarrollado de esta forma. Los uniformes de los soldados, las armas o los vehículos ofrecen al jugador un aspecto absolutamente creíble de la segunda guerra mundial lo que da lugar a uno de esos juegos que te hace sentir a flor de piel la acción.
A eso hay que añadir los efectos visuales del juego los cuales ofrecen a los usuarios perfectas ráfagas de la acción bélica. Las escenas nocturnas del juego son absolutamente espectaculares en todos los sentidos, comenzando desde el mismo principio con el salto desde el avión hasta los momentos finales del juego. Gráficamente el título destila realismo en cada instante de acción. Y aunque parezca mentira, el juego funciona de manera fluida en una gran variedad de ordenadores, lo cual es una ventaja con respecto a algunos de sus competidores directos como Medal of Honor: Pacific Assault.
Sonido Ubi Soft vuelve a demostrar que es una desarrolladora capaz de exprimir al máximo las posibilidades del sonido posicional, así lo hemos visto en muchos de sus juegos y Brothers in Arms es la máxima expresión de esto. En todo momento sabremos por el sonido en donde están nuestros enemigos y por donde vienen los disparos, además de en donde tenemos que escondernos para que no nos cojan.
A esto hay que añadir una de las mejores bandas sonoras que hemos oído. Con un toque muy de cine y con melodías que suenan sólo en el momento adecuado, Brothers in Arms goza de uno de los mejores apartados musicales en el videojuego. Y como aspecto culminante está el doblaje del juego. Ubi Soft lleva años ofreciendo, probablemente, los mejores doblajes españoles en sus juegos y esto se nota, como podemos ver en el juego. No suenan vacíos ni una simple consecución de frases sueltas, sino que tienen emoción, algo que muchos juegos no pueden decir. Nuestra opinión Cuando Ubi Soft asumió la responsabilidad de resucitar Prince of Persia no podíamos creer, viendo el juego final, que lo hubieran conseguido de manera tan sobresaliente. En el caso de Brothers in Arms han conseguido que un juego de acción se mezcle de manera perfecta con un juego de estrategia y que, además, lo haga con unos sencillos controles. Un juego que, sin duda, aporta algo más al sobrecargado género y más si la ambientación es en la Segunda Guerra Mundial.
Lo mejor Acción y estrategia mezcladas de manera magistral y sencilla. La puesta en escena y todo lo que conlleva es simplemente excepcional.
Lo peor El hecho de que acabe.
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