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Y no sólo promete, sino que también da mucho más. Blood Money es, como en todas las entregas, la mejor de toda la serie. Tras el increíble segundo juego y un tercero que más bien parecía una simple expansión de misiones, llega Blood Money que ofrece a los jugadores bastantes cambios en sus planteamientos y, sobre todo, un detalle excepcional en todos los ámbitos, no sólo en el gráfico.
Todo comienza con un extraño seguimiento y, sobre todo, con una serie de trabajos, que irremediablemente llevan a nuestro asesino a descubrir que no siempre se es el cazador.
Una historia complicada
Con todo esto, primero hemos de referirnos a la historia que, en este caso, ha sido hilada de una forma inconexa y con una serie de interesantes flashbacks. No es la primera vez que esta técnica se emplea en el videojuego, pero sí es la primera que se hace de una manera tan magistral.
Y es que 47 se tiene que enfrentar a gente muy poderosa que comienza a seguirle y, sobre todo, que comienza a acorralarle. Cada vez sus trabajos son más complejos y cada vez tiene que tener más cuidado. El desenlace del juego no os la vamos a desvelar pero es, cuando menos, sorprendente.
La historia está dividida en misiones o "trabajos". Éstos son realmente complejos, mucho más difíciles que en ocasiones anteriores y, como siempre, ofrecen algunos aspectos que se vienen arrastrando desde el primer juego, algo que parece, por el momento irremediable.
Sin embargo, aunque estos problemas ya los hemos visto, ahora se introducen dos conceptos nuevos que dan a este Hitman vida propia. En primer lugar la notoriedad y, en segundo lugar, el concepto de accidente. Este último nos ha llamado especialmente la atención, porque sin duda ofrece una nueva forma de jugabilidad.
Jugabilidad: Entre trampas y noticias
Dos conceptos son completamente nuevos. El primero de ellos son las trampas o mejor dicho los accidentes. Como en casi todos los Hitman (a excepción del primero) la forma de solucionar un trabajo puede derivarnos en diferentes caminos y bifurcaciones. Podemos optar por entrar disfrazados o coger el arma más bestia y acabar con todo lo que se nos ponga por delante. En cualquier caso, al final siempre tendremos que terminar nuestro trabajo.
Esto ahora se combina con un nuevo elemento llamado el accidente. ¿Qué significa? Que podemos planificar los trabajos para que parezca que en realidad ha sido precisamente un accidente lo que ha ocurrido. Así, en el tercer trabajo que tenemos, ubicado en la opera, podremos cambiar un elemento falso por algo completamente verdadero y así quedar libre de culpa. En otros tendremos la ocasión de preparar estrategias elaboradas para acabar con nuestro blanco. Si antes eras de los que no estudiabas los mapas y entrabas a los sitios para acabar rápidamente con los enemigos, olvídate de Blood Money, aquí es mejor planificar. ¿Por qué? Por otro concepto nuevo por completo: la notoriedad.
¿Qué es la notoriedad? Básicamente, cuando nos ve alguien, nos dejamos el traje, nos pilla la policía, etc. Se añaden puntos a nuestra notoriedad que repercuten directamente en los siguientes trabajos. Si no somos capaces de quitarnos notoriedad, descubriremos que somos más facilmente identificables y, no sólo eso, sino que la gente puede huir despavorida al vernos.
Afortunadamente, es posible quitarnos notoriedad pagando, claro está, lo que facilitará el trabajo a posteriori. Aunque no será el único concepto por el que tendremos que pagar. Ahora, si nos dejamos el traje olvidado, recuperarlo (ya que es una prueba) costará dinero.
La Inteligencia Artificial y el control
Uno de los aspectos que más nos han sorprendido de este juego es el enorme trabajo realizado en la IA de los enemigos. Ahora reaccionan de forma mucho más realista a nuestras acciones. Oyen los disparos o se extrañan ante ruidos extraños, como el disparo de un silenciador.
Gracias a esta IA, cada trabajo ofrece a los jugadores nuevos desafíos a superar, porque no sólo tenemos que contar con nuestra pericia para acabar con los enemigos, sino también para saber prever sus reacciones, que en muchas ocasiones son mucho más realistas de lo que cabría esperar.
Por otro lado tenemos el control del juego. Sigue sin convencernos el sistema de inventario, pero es verdad que funciona una vez que te acostumbras a él. Se han perfeccionado algunos elementos como el sistema de cambio de traje y, ahora, se ha añadido la opción de introducir los cuerpos en contenedores, lo cual nos da un par de minutos, aunque no significa que no nos descubran.
Y es que Io Interactive ha añadido más parámetros a la inteligencia artifical de los personajes del juego. Dependiendo de su profesión reaccionan de una forma y sobre todo sospechan más de nosotros. No sólo eso, sino que si no son guardias serán capaces de avisar a los guardias. Por otro lado, estos últimos también reaccionarán a diferentes estímulos, entre ellos la sangre, lo cual puede ponernos en problemas más de una vez. Como siempre, tendremos que conservar la sangre fría.
>Lo no tan bueno de Hitman
Como siempre, no hay juego perfecto y Hitman ofrece algunos problemas interesantes desde el punto de vista de la dificultad. El juego sigue siendo difícil y esta entrega es aún más difícil, en buena medida por la mecionada IA. Esto, por supuesto, puede tomarse como un simple desafío.
Pero el otro problema es algo que viene arrastrando la serie desde el primer juego, sólo que se han añadido nuevas opciones: el juego es un puzzle. ¿Qué significa esto? Que la mejor solución posible es cuando encajamos una serie de piezas concretas. Siempre son las mismas y varían entre sí muy poco.
Averiguarlas puede ser complejo, pero una vez conseguido, acabar cada misión una y otra vez con éxito no es mayor problema.
Gráficos y sonido
Gráficamente Hitman es realmente increíble. El detalle conseguido en todos los aspectos del juego es sorprendente. Curiosamente, la primera misión que tenemos es algo gris, no lo negamos, pero pronto descubriremos que esto no es más que un primer acercamiento al juego. Los niveles en el manicomio o en la ópera que vienen justo a continuación, bien demuestran la enorma calidad del juego en esos sentidos.
El modelado de personajes nos ha dejado simplemente satisfechos, son realistas, no lo dudamos, pero demasiado iguales entre sí. Es verdad que comparado con otros Hitman, este juego tiene una calidad mucho mayor, pero también es cierto que el incremento en requerimientos de sistema es francamente desorbitado.
Aún así, Hitman Blood Money ofrece un apartado gráfico extraordinario, de lo mejor que hemos visto y, además, lo hace tanto en los decorados, como en la puesta escena y en los efectos visuales, especialmente cuidados.
Por otra parte, el sonido también ofrece interesantes alicientes para los usuarios. Doblado por completo al castellano, gracias a la distribuidora española Proein, el juego hace uso de la mejor tecnología en cuanto a sonido. Hemos probado el juego con diferentes tarjetas de sonido y sin duda con X-Fi Fatal1ty de Creative hemos quedado francamente impresionados. Con los nuevos estándars de EAX, en este juego podrás escuchar hasta los ruidos más pequeños.
Nuestra opinión
Hitman vuelve, y vuelve con una gran calidad. Sin duda, arrastra problemas de anteriores juegos, pero también es verdad que ofrece novedosas alternativas, como los accidentes o el hecho de ocultar cadáveres. Hitman es un juego a medio camino de la acción y el puzzle y consigue que nos sintamos en la piel de todo un profesional como es el Agente 47.
Lo mejor
Gráficos, sonido, nuevas opciones para acabar con los trabajos.
Lo peor
Sigue teniendo problemas que ya vimos en sus predecesores.
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