Y lo hace aportando importantes novedades a un género que lleva tiempo anclado en estándares muy concretos. De hecho, Blizzard ha querido inaugurar un nuevo subgénero dentro de la estrategia en tiempo real, llamado RPS, algo así como juego de rol estratégico, un género que mezclaría tanto la estrategia en tiempo real como el real.
En cierta manera lo han conseguido, pero no os asustéis, Warcraft no se ha convertido en un juego de rol, por lo menos no hasta la salida de World of Warcraft, sino que sigue siendo un título perteneciente al género de la estrategia en tiempo real.
Sin embargo, lo que sí es cierto es que Blizzard ha sabido evolucionar su serie hasta límites insospechados, logrando un juego excepcional, un título que ofrece a los usuarios una conjunción en cuanto a jugabilidad, gráficos, sonido y argumento, ofreciendo, hasta ahora, el mejor juego de estrategia en tiempo real que hemos tenido la ocasión de ver. La historia continúa El tiempo ha pasado y las estructura bien delimitada. La Alianza humana, formada por humanos, elfos y enanos es la que ofrece paz a todos los ciudadanos y la más abundante en cuanto a número. Además han evolucionado, ofreciendo importantes novedades en cuanto a tropas y armamento.
Tras ellos están los orcos, abundantes, pero disgregados y, sobre todo, controlados por el hombre, con lo que la paz está más que asegurada. Ocultos se encuentra otra raza, los elfos nocturnos. Misteriosos, distantes y guardando secretos que nadie conoce.
Tres razas, tres objetivos que se van a tener que enfrentar a la peor de las plagas: Los no Muertos. La última raza, los no muertos, el azote está dispuesto a hacer de la Tierra un infierno y no piensa pararse ante nada ni ante nadie. Así comienza la historia de WarCraft III, una historia que nos llevará a controlar a cuatro razas completamente diferentes y que nos hará ver como la venganza, el poder pueden hacer caer incluso a los paladines. Sin embargo, en mitad de todo el caos ocasionado por los no muertos, los humanos recibirán la ayuda de los aliados más impensables. Pero toda la historia la podréis descubrir en este juego, algo que no os pensamos adelantar, pues os estropearíamos toda la sorpresa.
Desarrollo estratégico Como hemos comentado al principio, el juego cuenta con bastantes elementos de rol, pero lo que predomina en Warcraft III es, sin ninguna duda la estrategia en tiempo real. De hecho, vamos a poder ver como lo que ha hecho Blizzard es coger elementos de juegos anteriores y los ha aplicado y mezclado en WarCraft 3.
Como primera novedad descubriremos que el juego cuenta con cuatro razas en lugar de las tres que tenía su anterior juego de estrategia. En este caso tenemos a los Orcos, a los humanos, a los no muertos y, finalmente, a los elfos nocturnos. Al igual que en StarCraft, no tenemos razas completamente idénticas que cuentan con las mismas unidades, pero que simplemente se le cambia el nombre, como es el caso de juegos como Age of Empires. Muy al contrario, cada uno de los bandos que podremos escoger tendrán unidades muy diferenciadas y, de hecho, cada raza tiene sus propias debilidades y fortalezas, algo que Blizzard supo plasmar por primera vez en StarCraft. De hecho, Blizzard ha dejado bastantes reminiscencias de aquel juego en este título. El ejemplo más claro es el bando de los no muertos cuyo parecido con los Zerg puede ser sospechoso. Sin embargo, Blizzard ha sabido incluir interesantes posibilidades en cada uno de los bandos.
Eso sí, Blizzard ha restringido el acceso a las diferentes campañas del juego. A excepción de las dos primeras misiones que podemos pasar tranquilamente, sobre todo por el hecho de ser un tutorial, el resto de las campañas han de ser jugadas en escrupuloso orden. ¿La razón? Sencilla, podremos ver como la historia se desarrolla a nuestro alrededor. En este sentido Blizzard ha optado por no dejar acceder al jugador al resto de misiones, puesto que la historia es uno de los puntos más fuertes del juego.
Nuevamente, por consiguiente, Blizzard ha optado por el equilibrio de fuerzas. Al igual que en StarCraft no tenemos una raza más fuerte que otra, sino diferentes opciones que, bien aprovechadas, nos permitirán acceder a las siguientes misiones. De esta forma, los humanos nos ofrecen una raza con mucha potencia armamentística, pero que tarda muchísimo en fabricar unidades o edificios. Los no muertos son bastante diferentes. Los edificios los invocan, con lo que podremos desentendernos, ya que se crean solos. Básicamente y al contrario que con los humanos, podremos crear una base completa en pocos minutos, siempre y cuando tengamos los recursos suficientes. En el caso de los Orcos y los elfos nocturnos nos encontramos con algo parecido pero más orientado hacia el equilibrio entre la magia y la fuerza bruta. Unidades exclusivas y una mayor predominancia de la fuerza en los orcos y de magia en los elfos, hacen de estas dos razas extremadamente poderosas, aunque también es cierto que las dos últimas campañas no serán precisamente sencillitas.
Hablando de dificultad, nos ha gustado mucho la idea de Blizzard. Básicamente hay dos dificultades, normal y difícil, pero si hay alguna misión que no nos la pasamos a la primera, algo que no suele suceder muy a menudo al principio, pero sí al final, el juego nos preguntará si queremos descender la dificultad, para ofrecer a los usuarios el nivel fácil. Si aceptamos y nos pasamos la misión, la siguiente recuperará la dificultad original.
Recursos y héroes Blizzard no ha cambiado el aspecto de los recursos. Básicamente seguimos teniendo los mismos recursos que en el Warcraft original: Oro y madera. Sin embargo, Blizzard ha hecho que está última entrega se centre mucho más en el combate y en la historia, con lo que los recursos los vemos como algo más bien accesorio. Sí bien es cierto que el juego hará que recolectemos el oro y la madera, la verdad es que son recursos muy centralizados, porque no tenemos otros como la comida. Además, si queremos tener más tropas sólo tendremos que construir el edificio correspondiente al aumento de población. En general, gestionar una base es bastante sencillo y en general el título nos permitirá construir cualquier cosa dentro de un rango que corresponde al nivel en el que nos encontremos, es decir, en los niveles más altos tendremos todas las unidades disponibles del bando que controlemos.
Otra cosa muy distinta son los héroes. Si recordamos, en StarCraft ya aparecían estas unidades, sin embargo eran simples unidades normales que, en general había que defender para conseguir acabar la misión, algo que ocasionaba más de una dificultad a los usuarios. Sin embargo en el caso del juego que hoy nos ocupa es algo diferente. Básicamente, los héroes son las unidades que en el título avanzan de forma parecida al rol. Tienen Hechizos o habilidades que aumentan de nivel cuando nosotros lo decidamos. Para aumentar ese nivel sólo tendremos que ir matando enemigos. También aumentarán con ese nivel la fuerza, la energía y las diferentes aptitudes de nuestro héroe.
En general estas unidades siempre tienen que sobrevivir para conseguir acabar la misión, aunque lo difícil es que no acaben con todo el mapa, pues siempre ofrecen una mayor dosis de fuerza que 10 unidades normales juntas. Además, estas unidades tienen la capacidad de llevar inventario, lo que les permitirá tener ventajas adicionales como el poder curarse, recargar el maná o, incluso llevar elementos de mayor fuerza que le ayuden en su misión. Estos héroes son, además, el principal elemento de la historia del juego. Elemento que conseguirá mantener el sorprendente hilo argumento de todo el título que, como podréis ir descubriendo ofrece bastantes sorpresas.
Más opciones, Menos IA En cuanto a las opciones adicionales, el juego ofrece bastantes. Al igual que en StarCraft, el juego cuenta con un editor bastante completo que nos permitirá crear mapas, escenas cinemáticas y todo tipo de opciones para crear nuestra propia aventura. También cuenta con un modo escaramuza que nos permitirá crear mapas aleatorios con los enemigos que queramos y con el tamaño que deseemos para poder disfrutar de otro tipo de partidas.
Pero, sin duda, donde más destaca el juego es en el aspecto multijugador. El título tiene todo tipo de opciones multijugador y entre ellas está ya la habitual de los juegos de Blizzard: Battle.net. Hemos comprobado su fiabilidad y realmente podemos decir que el juego ofrece una calidad excepcional en este sentido con una conexión muy estable que hará las delicias de los usuarios aficionados a los juegos en red. Sin embargo, hay algo del juego que hemos de destacar, pero no precisamente por lo positivo. La IA del juego no es precisamente la más espectacular. De hecho, esperábamos que el título tuviese una mayor calidad en cuanto a la respuesta de los enemigos. Básicamente nos atacan en tropel y sin organización. Es cierto que se ha mejorado el sistema de identificación de enemigos en ambos lados, con lo que ya no nos encontraremos con unidades atascadas, algo que se agradece, pero la IA de los enemigos no ofrece muchas mejoras aparte de esto. Es, probablemente, el único punto negativo del juego.
Gráficos La verdad es que después de ver todo tipo de juegos con motores 2D de Blizzard, todos estábamos ansiosos por ver el nuevo motor gráfico 3D, creado para WarCraft 3. El resultado no puede ser más satisfactorio. Modelos gráficos avanzados, efectos de luces dinámicas, animaciones muy detalladas y, por supuesto, todo tipo de efectos de partículas. Además los modelos gráficos de las unidades, de los enemigos y de los edificios consiguen que nos encontremos con uno de los juegos más preciosistas dentro del género. Sencillamente impresionante a nivel gráfico.
Pero no sólo por el nuevo motor gráfico. También por las escenas cinemáticas. Si bien están divididas en dos clases. Aquellas creadas con el motor gráfico del juego, que ya ofrecen una calidas sensacional y aquellas creadas de la manera habitual por parte de Blizzard, es decir, con los formatos del estilo 3D Studio y que vuelven a sorprender al usuario con su enorme calidad. Además y por una vez, se han incluido subtítulos en todas las escenas, aunque en este caso no lo necesitemos. Pero sin duda lo que más nos ha gustado del juego es el sistema de cámaras. Que en este caso no sirve para desorientar al jugador, porque el sistema de cámaras solo nos permite girar la acción 90º y solamente si apretamos continuamente la acción. Además el zoom lo único que hace es acercar ligeramente la acción, pero no estorba. Sinceramente, hacía tiempo que no veíamos un sistema de cámaras tan bien escogido.
Sonido WarCraft 3 es el primer juego de Blizzard que podemos decir que tiene un sonido excepcional. La banda sonora es espectacular, los efectos de sonido están a la altura del resto del juego y el doblaje realizado por Vivendi es espectacular, máxime cuando hemos oído la versión inglesa que era ya muy espectacular. Pero a todo esto hay que añadir el sonido EAX 3, o lo que es lo mismo el sonido EAX HD que disfrutaremos siempre que tengamos una tarjeta de la gama Audigy. Espectacular el posicionamiento del sonido. Os aseguro que en este punto el juego es prácticamente perfecto.
Nuestra opinión Blizzard ha creado el primer juego 3D de su carrera y el resultado no puede ser más espectacular. No sólo por los gráficos y el sonido que, como acabamos de comentar, son sencillamente espectaculares, sino también por su argumento, por sus novedades al género de la estrategia en tiempo real y, en general, por el conjunto del juego que dejará enganchados durante horas a los usuarios, tanto con la campaña de un jugador como con las opciones multijugador. Un título indispensable para cualquier jugón y sobre todo, para los incondicionales de los juegos de estrategia. Lo mejor Estrategia, gráficos, sonido, argumento, doblaje
Lo peor Curiosamente, un tanto fácil
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