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De hecho ya hubo hace muchos años dos juegos que llevaban las batallas de WarHammer al ordenador. Por un lado Shadow of the Hornet Rat y, por el otro, Dark Omen. Ambos juegos ofrecían lo bueno y lo malo de este increíble universo.
Mark of Chaos podríamos definirlo como otro capítulo en la serie, aunque eso sí, utilizando técnicas modernas y redefiniendo muchos de los aspectos que hemos visto en otros juegos.
Una historia increíble dividida Mark of Chaos ofrece a los jugadores dos campañas bien diferenciadas. Por un lado se nos cuenta la historia de Von Kessel, un caballero del imperio cuyo padre tuvo contactos con el Chaos y que él mismo fue marcado para que lo viesen los demás. Ahora su labor es demostrar que está totalmente del lado del imperio, algo que no le será nada fácil.
La otra campaña, es decir, la campaña del Chaos nos lleva al resurgir de un auténtico campeón del Chaos que intentará acabar con los enemigos que se le opongan y liderar a sus fuerzas hacia la total dominación.
Pese a que ambas campañas tienen su propia historia, ambas se complementan para hacernos contemplar la historia en todo su esplendor. El resultado combinado de ambas historias nos lleva a una historia bastante adecuada para el universo WarHammer y nos presenta muy bien cada una de las fases.
Por supuesto, tenemos bastantes más modos de juego: batalla rápida, batalla personalizada y, como no, la batalla multijugador. Curiosamente, para nosotros, este es el punto más débil del juego. Mientras que en los títulos de Relic y THQ, la batalla multijugador era lo mejor que teníamos, en el caso de Chaos Gate nos encontramos con un modo que aunque no está mal, no es todo lo completo que querríamos para un juego de estas características
Dos niveles de estrategia: coordinación y batalla Sea cual sea nuestra decisión en modo de juego acabaremos en el campo de batalla. Realmente, el desarrollo de juego se divide en dos partes. Por un lado el mapa estratégico y por otro el campo de acción.
El mapa estratégico se podría parecer al que hemos visto en los juegos de la serie Total War, aunque de una forma sencilla. Mientras que en los títulos de esa serie realizamos gran parte de las acciones en el mapa estratégico y en el campo de batalla sólo solucionamos algunas diferencias (y además puede hacerse de forma automática) en WarHammer: Mark of Chaos nos encontramos con algo radicalmente diferente.
Y es que este campo estratégico es totalmente lineal y lo único que tendremos que hacer es escoger el siguiente paso en nuestra campaña. Eso sí, podremos decidir entre ir a misiones opciones y, sobre todo, pararnos en los campeonatos para contratar más soldados o mejorarlos para que respondan mejor en la batalla. En cualquier caso, el verdadero interés de este juego es el campo de batalla.
De hecho, incluso las batallas se subdividen ya que tenemos los duelos y las batallas al uso. Estos duelos vienen dados por las unidades héroes, que son mucho más fuertes que las demás y que permiten a los jugadores potenciar los regimientos en el campo de batalla normal. En los duelos, sin embargo, nos encontramos con un enfrentamiento entre dos de estos personajes y utilizando una serie de habilidades especiales, así como de objetos. El resultado es una batalla única que realmente es como un minijuego ya que, en muchas ocasiones, veremos como estos duelos son misiones aparte que no tienen mucho que ver con la historia.
La batalla principal es lo que más nos interesa. Los desarrolladores del juego han puesto especial énfasis en que todas las unidades guarden relación con las del juego de tablero y, lo más importante, que el mismo terreno tenga una extensión lo suficientemente grande para conseguir batallar a lo largo de él.
Las unidades, o más bien los batallones, pueden ser perfectamente controlados, incluso cuando no están en pantalla, gracias a un interfaz muy atractivo. De esta forma podemos montar complejas estrategias de todo tipo.
El control es muy encomiable, ya que con una sencillez pasmosa, podremos luchar contra todos los enemigos y urdir estrategias, formaciones y todo lo que se nos ocurra para acabar con los enemigos.
Gráficos: mimetismo al juego de tablero WarHammer: Mark of Chaos ofrece, ante todo, un espectacular entorno gráfico. Ya la primera animación, la presentación del juego, nos quitará totalmente el aliente con sus increíble gráficos que casi parecen reales, pero el juego no le va la zaga. Podemos reconocer cuantas unidades hay y además podemos ver abundantes sobre el campo de batalla. Lo único malo de estas unidades es la animación durante las peleas que es bastante simplista.
Los decorados y efectos visuales han sido cuidados al máximo para ofrecer impresionantes detalles. De hecho, si no fuera por las animaciones de las tropas, estaríamos ante uno de los juegos más impresionantes, visualmente hablando.
El sonido: un doblaje de lujo Por último hay que hablar del doblaje de este título y del magnífico trabajo realizado por su distribuidora española. Voces adecuadas a cada personaje, entonación prácticamente perfecta y en general, un gran trabajo.
WarHammer: Mark of Chaos tiene otras virtudes, entre ellas su música, que nos ha dejado ensimismados y los gritos de las tropas que son espectaculares mientras jugamos.
Nuestra opinión Sin ninguna duda, WarHammer: Mark of Chaos es el mejor juego de la serie WarHammer (no WarHammer 40.000). Se centra en o esencial de este juego, es decir, las batallas y, lo más importante en la estrategia sobre el terreno. Aunque tiene pequeños defectos, es un juego muy a tener en cuenta para los amantes de este juego. Un gran título, en resumen.
Lo mejor Una impresionante versión del juego de tablero en gráficos, unidades.
Lo peor Modo multijugador mejorable. Animaciones de algunas unidades.
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