Tercer pilar: Ambientación Muchos críticos cinematográficos nos dicen que en las películas de hoy en día predomina el aspecto visual, los efectos especiales sobre cualquier argumento y no es difícil encontrar películas que basan su potencial en escenas de efectos visuales una detrás de otro.
En videojuegos podemos decir algo parecido, porque algunos títulos son más de lo mismo, pero con un apartado visual espectacular. Pero, ¿qué ocurre cuando los gráficos y el sonido sirven para un propósito, para dar “vida”? Sencillo, que al final aparece un juego como El Señor de los Anillos Online.
La ambientación está tan conseguida que pocas veces hemos visto semejante calidad al servicio de una historia. Los bosques son reales, la lluvia, el paso de la noche al día, el cómo se mueve cada uno de los personajes o ver como las cavernas pueden dar más de una sorpresa por la oscuridad de muchas de ellas. Sin duda, en este sentido el juego ha logrado esa perfección increíble.
Es aquí donde Turbine demuestra, además, su capacidad para controlar el “tempo” de la situación y llevar al jugador a lograr sentir en todo momento como es vivir en el universo de El Señor de los Anillos, algo que pocas veces habrá visto el jugador en otros títulos online, como mucho, los jugadores más avanzados de World of Warcraft.
Y en esta ambientación no podemos olvidar el sonido del juego que es simplemente una maravilla en este sentido, porque realmente podremos sentir el silencio enrarecido del bosque viejo o la musicalidad de la tierra de los Elfos y, como no, la alegría de los hobbits.
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