Con todas las excelentes críticas recibidas por los desarrolladores del juego, los chicos de Black Isle lo tenían realmente difícil a la hora de crear una segunda parte (que era inevitable) y poder responder a las expectaciones de jugadores de todo el mundo.
¿Lo habrán conseguido? Eso es lo que intentaremos responder en este análisis. Argumento que no falte El juego comienza justo un año después del anterior, unos treinta años después de que sucediese el "Tiempo de los Problemas" que sirvió para que el mundo cambiase y se viese a los Dioses caminando entre los mortales. Precisamente el protagonista de la historia es el hijo de uno de estos Dioses, y tendrás que descubrir el significado de llevar esencia divina en las venas.
Con esta premisa comenzaremos el juego de una forma mucho menos tranquila que en el anterior. Nuestro personaje se encontrará prisionero en un lugar desconocido junto a algunos de sus compañeros. Su primera tarea será la de escapar del lugar y reunir lo que pueda de su antiguo grupo a la vez que recupera sus armas y equipo. Y nada más salir de esta prisión desconocida nos haremos una ligera idea de la complejidad y duración que tiene este Baldur's Gate 2. La ciudad en la que nos encontramos no puede ser definida de otra manera que no sea enorme, estando habitada por una miríada de seres de diversa procedencia que realizarán su vida y llenarán el mundo de riqueza. El juego nos propone que sigamos una historia épica, que acabará desencadenando en un gran final. Pero no hemos de pensar que tendremos que seguir un camino lineal o prefijado del que no nos podamos apartar. Nada más lejos de la realidad. El juego está lleno de pequeñas aventuras que nos harán estar siempre entretenidos, teniendo siempre de transfundo la historia épica en un segundo plano. Y este juego cumple lo que tantos otros prometen: las decisiones que tomemos marcarán una diferencia en nuestro futuro. Lo que nos vayamos encontrando y como reaccione la gente ante nosotros dependerá de las acciones que hayamos hecho con anterioridad. Esto hace que podamos orientar nuestras acciones hacia el bien y hacia el mal, y que el juego nos presente uno de los universos más realistas y creíbles de cuantos hayamos podido ver en un juego de Rol.
El motor de juego: una pequeña joya Detrás del juego, oculto a la vista, tenemos uno de los motores de juegos de Rol más potentes de cuantos hayamos tenido la dicha de experimentar. Ante la clásica decisión de los desarrolladores de intentar cambiar radicalmente (o todo lo contrario) el motor de juego para intentar que la segunda parte tuviese un aspecto más "novedoso" se ha optado sabiamente por refinar al máximo el ya bueno "Infinity Engine" que es el corazón de esta serie de juegos de Rol.
Los gráficos son más preciosistas, con más detalle. Se ha aumentado la resolución del juego, que ahora podremos escoger entre la anterior de 640x480 o una mejorara de 800x600, usando los modos de aceleración 3D disponibles y con la posibilidad de jugar a pantalla completa. Si nuestro equipo lo permite podremos disfrutar de los gloriosos efectos de conjuros 3D con una profundidad de color de 32 bits y pantalla completa, eso sí, con un equipo lo bastante potente como para mantener la fluidez. Pero no sólo de resolución vive el juego. Los detalles gráficos han mejorado en todos los aspectos, desde los espectaculares y coloristas hechizos (de los que hablaremos más adelante) hasta el efecto de difuminado que popularmente se conoce como "fog of war", pasando por las transparencias y los reflejos de algunas superficies. El motor no solo ha mejorado en el aspecto gráfico, también se han hecho muchas y considerables mejoras en el entorno de usuario y en el número de opciones soportadas. Como ejemplo de nuevas opciones no tenemos más que mirar a los más de 160 nuevos hechizos que incluye este juego, junto con los más de 300 objetos mágicos que también podremos utilizar, un número este que duplica a los existentes en la primera parte.
Entre las mejoras dentro del propio juego también hemos de mencionar el sistema de encontrar el camino más adecuado para nuestros personajes, o "pathfinding" que se ha mejorado notablemente. Ahora será mucho más difícil que en la primera parte que nuestros personajes se queden estancados sin saber que camino seguir o que alguno del grupo se separe y vaya por un camino que es el más inadecuado posible. Este nivel de refinamiento del motor de juego se ha notado en algunos de los aspectos más irritantes del anterior juego. Ahora es posible poder seleccionar la opción de dormir desde casi cualquier pantalla de opciones, y el juego hará una pausa automática en el caso de que abramos el inventario, algo que podía poner muy nervioso en la primera parte.
Igualmente, se ha refinado el mismo inventario, disponiendo de más espacios útiles y algunos objetos que nos permitirán aumentar considerablemente nuestra capacidad de acarreamiento, como son los sacos de contención. También se han mejorado los comportamientos que podemos asignar a nuestros personajes, que el juego denomina "guión". Si bien en la primera entrega del juego era difícil que nuestros personajes respondiesen 100 por cien a nuestras órdenes en las batallas, ahora nos harán más caso, aunque en algunos momentos tengamos la impresión de que se salen de estos comportamientos prefijados. Pero sin duda una de las cosas que más agradecerán los experimentados en la serie y que pedía a gritos una mejora es el diario que se mantiene de forma automática por el juego. Con un juego de esta complejidad, es vital tener un sistema de organización bien definido y actualizado que nos permita tener organizados los eventos que suceden. En el primer Baldur's Gate este diario electrónico era bastante caótico y no permitía ningún tipo de estructuración además de una muy básica. Ahora se han separado las entradas por diferentes métodos y se tratan de forma diferente las que ya hemos realizado de las que nos quedan pendientes. Aunque quizás no sea el sistema perfecto de diario, si que es cierto que se ha mejorado notablemente con respecto a la primera parte.
De igual forma que ha crecido la complejidad del motor del juego, y por lo tanto de las opciones que soporta este, se ha conseguido mantener bajo mínimos los tiempos de carga a la hora de grabar y cargar las partidas o de entrar en una nueva zona, consiguiendo resultados bastante aceptables. Si tenemos espacio en nuestro disco duro es recomendable escoger la opción de instalación completa, con la que a cambio de ceder 2.5 Gigas de nuestro preciado espacio podremos disfrutar de una mayor fluidez en todo el juego.
Pero... ¿qué pasa con la jugabilidad? Todas las mejoras técnicas y el mayor tamaño del juego no nos servirían de nada si el título no cuenta con buenas historias y una jugabilidad adecuada para tamaña complejidad. Pues bien, podemos estar agradecidos porque Baldur's Gate 2 cuenta con una jugabilidad a prueba de bombas. El tipo de jugabilidad es el mismo que el de la primera parte pero mucho, mucho mejor. Desde un principio podremos disfrutar con el sistema de creación de personajes, que nos permitirá importar los que tengamos del primer juego (¡por fin!) o crear nuevos, según nuestros gustos. Siguiendo las reglas del juego Dungeons and Dragons fielmente, se han añadido nuevas clases de personajes y nuevos kits para los mismos. Así, nuestros personajes podrán tener kits tan poderosos como el Wu Jen, o disponer de habilidades como la de poder luchar con ambas manos o con una mano y el escudo. El juego cuenta con misiones de todo tipo: desde las que son importantes para la historia hasta las que podríamos clasificar como más paralelas y de desarrollo del personaje. De todas maneras recomendamos hacer cuantas más mejor, ya que para algunos enfrentamientos avanzados necesitaremos contar con toda la ayuda y entrenamiento posible, tanto a nivel de conjuros como de equipo y experiencia conseguidos.
Pero el juego no solo se limita a ofrecernos historias y dejar que nosotros hagamos el trabajo. El juego se irá adaptando a nuestros personajes y a nuestras decisiones. Algunas de las misiones disponibles irán cambiando dependiendo del tipo de personajes que haya en nuestro grupo y de las decisiones que hayamos adoptado con anterioridad, lo que le da frescura al juego y un gran valor a la hora de volver a jugar de nuevo con un grupo diferente.
El límite de experiencia de este juego está puesto en 2.950.000 puntos de experiencia, lo que nos permitirá poder conseguir personajes de hasta nivel 23 (si somos un ladrón). Más combates que en el anterior Una de las cosas que vemos mejoradas al cabo de un rato jugando son los combates que presenta el juego. Los combates están bastante más mejorados de los que podíamos tener en el primer juego, y guardan algunas similitudes al estilo que se comenzó a imponer con el Icewind Dale. Como en la anterior entrega el combate sucede en tiempo real, aunque con el adecuado uso de las opciones de autopausa y del espacio (la tecla de pausa por defecto) podremos conseguir que el juego funcione prácticamente como un sistema de combate por turnos, cual si un juego de estrategia se tratase. Las armas de proyectil serán decisivas en algunos combates, y las de cuerpo a cuerpo podrán llegar a ser devastadoras (sobre todo teniendo en cuenta que esta segunda entrega cuenta con MUCHAS más armas mágicas que la anterior). Pero lo que realmente marca la diferencia en un combate (especialmente en los últimos niveles del juego) es la magia. Si tenemos un par de magos de alto nivel en el grupo y una buena selección de conjuros de ataque veremos como la cosa se inclina hacia nuestro favor. Y si lo preferimos podemos optar por conjurar alguna de las muchas criaturas a nuestra disposición, para que hagan el trabajo sucio por nosotros.
Sonido: excelente acompañamiento El aspecto sonoro no desmejora en nada al gráfico en este juego, siendo poco menos que excelente en la mayor parte de los casos. Las melodías (algunas del primer juego están presentes) tienen mayor variedad y acompañan perfectamente a la acción, subiendo o bajando de ritmo según la situación en la que nos encontremos. Los efectos de sonido se sincronizan perfectamente con nuestras acciones, especialmente con los conjuros y algunas de las armas, que han mejorado en calidad notablemente. Quizás una de las cosas que más fueron criticadas en la primera parte del juego fueron las voces de nuestros personajes, que más que añadir riqueza al mismo se convertían en algo que podía llegar a ser repetitivo y molesto en algunas ocasiones.
En esta segunda entrega se han añadido un par más de voces y estas no llegan a ser tan cargantes (recordamos que siempre tenemos disponible la opción de desactivar sus comentarios) pero siguen sin crear esa atmósfera de realismo para la que se supone que fueron creadas. Todos aquellos que dispongan de tarjetas de sonido de la familia Live!, que soporten los efectos de sonido envolvente EAX podrán a su ver disfrutar de una inusitada riqueza de matices 3D para un juego de este tipo. Si los sonidos y efectos ya son buenos de por si, ganan bastante cuando nos encontramos con efectos como el eco de una cueva o de un gran espacio vacío. Lo que en otros juegos son solo meros adornos acústicos, en juegos de Rol añaden riqueza a un conjunto que ya de por si es excepcionalmente colorista.
La magia, siempre la magia Si hay algo que les da ese encanto especial a los juegos de fantasía ese algo es sin duda la magia. Conscientes de ello, los desarrolladores de BioWare le han dado un tratamiento exquisito a la magia en este juego. El número de conjuros disponibles para los magos, clérigos y druidas se ha visto incrementado y ahora llega a más de 300 en total. Quizás en la primera parte se había optado por un repertorio de conjuros predominantemente ofensivos, pero en esta segunda parte, como sucede con casi todos los aspectos del juego, se ha añadido una buena mezcla de lo que es ofensivo y lo que es defensivo, con algunas pinceladas de rarezas por medio. Cada uno de los conjuros tiene su efecto gráfico correspondiente, que en el caso de algunos como el terremoto, o la lluvia de meteoros, llegan a ser realmente espectaculares. Si activamos los efectos de aceleración 3D en 32 bits tendremos un espectáculo visual ante nuestros ojos, lo que unido a la belleza de algunos de los fondos pone el listón muy alto para las siguientes entregas de la serie. Pero la magia no solo es bonita, también puede ser lo que marque la diferencia entre una situación comprometida y lo que nos puede salvar el día. Su gran combinación de hechizos ofensivos y defensivos hacen que la magia en este juego sea una asignatura pendiente para todo jugador que quiera llegar a buen término.
El aspecto multijugador La opción de partidas multijugador simplemente no está a la altura de las expectativas. Si el juego en modo un jugador es soberbio, la verdad es que el modo multijugador deja bastante que desear. Aunque puede llegar a ser divertido lo de jugar con más personas en Internet, es muy difícil llegar a conectar a una partida que contenga la riqueza que contiene el juego en modo un jugador. Es una lástima, y habrá que seguir esperando al ya famoso Neverwinter Nights para ver si es posible disfrutar de una buena experiencia multijugador sin que nos quedemos con un mal sabor de boca. ¿Qué pasa con el doblaje? Este enorme y complejo juego cuenta con la ventaja de estar traducido a nuestro idioma, lo que lo hace accesible para todo el mundo. Esto es así para bien y para mal. Para bien porque se pueden entender a la perfección todos los diálogos del juego y la traducción es bastante buena en los textos. Para mal cuando uno contempla las introducciones del juego y algunos momentos clave y ve con asombro que lo que se dice (en un doblaje que por lo demás es bueno) no se corresponde con los textos en pantalla. Esto ya pasaba en el Baldur's Gate original, y no entendemos como no se ha solucionado en esta segunda parte. Además de no corresponderse las voces con los textos, hay veces en las que las frases quedan entrecortadas al final, con lo que se da una mala sensación. Entendemos que es un juego muy complejo y costoso de traducir a nuestro idioma, pero la no correspondencia de lo que oímos con lo que se dice en pantalla es algo que no nos explicamos en un título de estas características.
Nuestra opinión A pesar de los pequeños fallos que le podamos encontrar, no nos cabe ninguna duda de que estamos ante el mejor juego de Rol para PC hasta la fecha. Un ejemplo a seguir y un excelente juego que por encima de todo es divertido, y que nos hará pasar muchas horas delante de la pantalla.
Lo mejor Rol puro Lo peor Muy difícil
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