Ahora llega un juego completamente nuevo que ha conseguido mantenerme enganchado durante semanas. Y no con los coches habituales, es decir, con el Ford Focus, con el Mitshubishi, etc. No, el juego ha ido mucho más allá en el tiempo y nos trae un título en donde los verdaderos protagonistas son otro tipo de coches.
Volviendo al pasado La principal novedad de este juego con respecto a otros títulos es que sitúa la competición de los rallies en los años 70 con coches como el mini, un Ford Escort de la época etc. En aquel entonces los coches no corrían tanto y por supuesto, tampoco existían las ayudas informáticas de hoy en día.
Las competiciones se convertían en una carrera peligrosa en donde tanto el piloto como el copiloto tenían que ir perfectamente coordinados si no querían acabar en la cuneta con el coche destrozado. También los diferentes circuitos eran ligeramente más complejos y ofrecían a los competidores un desafío de resistencia y esfuerzo. Todo esto se ha querido llevar a un juego y la realidad es que se ha conseguido perfectamente, ofreciendo a los usuarios uno de los títulos más espectaculares de rallies que hemos tenido la ocasión de ver. Jowood ha conseguido un juego realmente impresionante.
Opciones, coches y rallies Rally Trophy sólo se diferencia de un juego como Colin McRae en los vehículos y los recorridos que tendremos que hacer. En el resto de opciones el juego es idéntico a otros títulos. Nos encontramos con modos arcade, rally, competición, tramo, etc. No hay ninguna opción que no se haya incluido. Incluso tenemos una opción multijugador que nos permitirá competir por Lan, Internet e incluso a pantalla partida.
Algo parecido ocurre con los coches. En lugar de encontrarnos coches del estilo Focus o 206, nos encontraremos con el Mini, el Escort de la época etc. Todos ellos perfectas representaciones de los modelos de los años 70. El minimalismo que se ha implementado al juego es sencillamente fabuloso ofreciendo los modelos de coches más realistas que hemos tenido la ocasión de ver. Tampoco podemos sacarles fallos a los rallies. Estos nos llevaran por diferentes lugares del mundo y nos encontraremos con diferentes ambientaciones. Desde el bosque hasta el desierto pasando por el asfalto y la nieve. Por supuesto competir sobre tierra o sobre asfalto es completamente diferente y esto se ha dejado entrever perfectamente en el juego a través del comportamiento.
Compitiendo A no ser que escojamos el modo arcade, el usuario se va a encontrar compitiendo contra los otros participantes en modo contrarreloj, al igual que en las competiciones de hoy en día. Lo único que cambia es la elección del coche y la extensión de los circuitos.
En este aspecto, el juego nos recuerda, y mucho, a los títulos de Europress. Al contrario que en los títulos de rallies de hoy en día que las etapas son de dos o tres minutos, las etapas en Rally Trophy pueden llegar a durar hasta 20 minutos, ofreciendo a los usuarios un verdadero desafío de reflejos. Además, los creadores del juego se las han arreglado para ofrecer a los usuarios un realismo increíble en el comportamiento de cada uno de los vehículos. En este caso no tendremos que ir deprisa si no con cuidado, si no queremos destrozar el coche al poco tiempo de comenzar la etapa.
El problema en estas competiciones son los contrarios. A no ser que seamos realmente Carlos Sainz, va a ser realmente difícil que consigamos acabar en los primeros puestos. Esto no significa que sea desesperante, sino que con mucha perseverancia conseguiremos acabar en los primeros puestos.
Gráficos Increíbles. Este es el primer adjetivo que nos viene a la cabeza para definir lo que veremos a lo largo del juego. Desde los increíbles decorados, con un grafismo y un colorido como pocas veces se ha podido ver hasta ahora, hasta los modelos de los coches, que ofrecen una definición realmente sorprendente. Además, estos vehículos se estropean cuando nos golpeamos de una manera tan realista que habrá momentos que lleguemos a meta con pocas piezas sobre la carrocería. Eso sí, no os llevéis a engaño, semejante despliegue gráfico requiere de un equipo informático enorme y no es recomendable que lo probéis con todo tipo de detalle, a no ser que tengáis un equipo bastante potente.
Sonido Si hay algo que nos ha sorprendido del juego ese es el sonido, para ser concretos el copiloto. Nos esperábamos el típico copiloto mecánico que nos reprende por algunos aspectos pero poco más. En lugar de eso nos encontramos con un copiloto que no solo nos indicará que tengamos cuidados, sino que incluso nos puede llegar a decir que quiere llegar a cenar a casa. Sin duda, una nota más de calidad para este juego de rallies.
La música, como en casi todos estos juegos es prácticamente una ausente, a excepción de menús y, os aseguro, no será algo que echéis de menos durante el juego. Nuestra opinión Rally Trophy es uno de los mejores juegos de rallies que hemos podido ver. Sus gráficos, sonido y realismo hacen de él un estupendo título. Además, la traducción de Zeta Multimedia es excepcional, algo en lo que podían fijarse compañías mucho más grandes. Un producto totalmente recomendable.
Lo mejor Todo el juego es impresionante tanto en gráficos y sonido como en jugabilidad. El doblaje de Zeta Multimedia.
Lo peor Los contrarios son realmente profesionales
|