Nuestra historia comienza con un cometa que pasa cerca de nuestro planeta. Esto sería normal si no fuera por la gran cantidad de alienígenas que comenzarán a infestar el planeta a partir de ese momento. Estos alienígenas son mortíferos, y enseguida comenzarán a atacar a objetivos militares selectos. Naturalmente seremos los encargados de acabar con semejante invasión antes de que la humanidad desaparezca del planeta.
Afortunadamente no todo será labor de una única persona, ya que contarás con un equipo de élite formado por lo mejor de lo mejor de las fuerzas especiales. Aprovechar al máximo las habilidades de cada uno para finalizar con éxito nuestra misión será fundamental para deshacernos de los alienígenas.
Dos mejor que uno Aquí es donde vemos la originalidad del juego con respecto a otros tantos títulos que adoptan un tipo de juego semejante (Project Eden por ejemplo). Tendremos a nuestra disposición un gran número de soldados especialistas, como una "base de datos" de militares entrenados. En cada misión se nos permitirá escoger a dos miembros del equipo. Nosotros controlaremos a uno de estos dos protagonistas, y el otro lo controlará el ordenador. Por supuesto que podremos ir dándole órdenes básicas al estilo de: "ataca, cubre el blanco, sígueme, cúbreme, etc". La correcta elección de nuestro compañero informático es vital ya que depende del miembro del equipo que escojamos estaremos marcando la diferencia entre la más patética de las derrotas y una victoria rápida y eficaz.
Esto sería genial si no fuera por la tendencia que tienen los personajes que controla el ordenador a meterse por los sitios más inoportunos, lo que nos hará perder tiempo en recuperarlos. Lo cierto es que el manejar adecuadamente a estos personajes requiere de un tiempo. En las primeras partidas veremos como los personajes que controla el ordenador tienen una IA muy extraña que les hace actuar de una forma que no habíamos previsto. A base de horas acabaremos controlando la situación y sabremos que órdenes son las más adecuadas en todo momento para evitarnos estos problemas, pero al principio resulta algo frustrante.
Una vez consigamos que nuestro compañero sea un apoyo útil, veremos que esto le añade grandes posibilidades al juego, ya que siempre contamos con un apoyo y además podemos pasar de un personaje a otro cuando queramos, con las posibilidades que esto conlleva. Dicho esto, centrémonos en la acción que nos proporciona éste título, aspecto siempre importante en los juegos 3D en primera persona.
La ilusión de cualquier mercenario Quien tenga algo de experiencia en juegos 3D enseguida se encontrará como en casa. Una vez hayamos escogido a nuestros protagonistas y su equipo, estaremos en un mundo creíble, con enemigos por todas partes que no nos darán respiro. Uno de los mejores toques del juego en este momento es que nos permitirá escoger (excepto en algunas misiones) si queremos atacar de día o de noche.
Los que piensen que solamente es una decisión estética están equivocados. Las estrategias diurnas o nocturnas son totalmente diferentes y hacen que todo el rato queramos probarlas las dos. Por la noche se favorece el ataque sigiloso, que nos permitirá ser mucho más mortíferos. Y por el día nada mejor que la clásica aproximación frontal. Un detalle gráfico excelente es el uso de las gafas de visión nocturna, que está realmente bien resuelto. Y precisamente como buenos mercenarios contaremos con un verdadero arsenal a nuestra disposición para cumplir las misiones. Inicialmente estamos con las armas normales en este tipo de juegos, pero según vayan avanzando las misiones conseguiremos armamento pesado que hará las delicias de todo aquel que gusta de arrasar con cualquier bicho viviente.
Aunque no os recomendamos la aproximación suicida. Éste es el tipo de juego en el que usar la inteligencia y una buena táctica para afrontar la misión (en lugar de ir "a saco") se verá claramente recompensado.
Gráficamente el juego se crece según vamos avanzando en él. Al principio las misiones tienen gráficos y texturas bastante normales y sosas, pero según avancemos por las misiones veremos como los gráficos mejoran. Para cuando lleguemos a la isla en la que se desarrolla la última misión estaremos maravillados con la cantidad de objetos y las maravillosas texturas que se nos ofrecen. No sabemos si esto es debido a las prisas en el desarrollo o si está hecho expresamente, pero lo cierto es que hace que sea gratificante ir avanzando por las misiones para ver los gráficos.
Desgraciadamente no podemos decir lo mismo del apartado sonoro. Aunque las melodías son correctas y los efectos de sonido discretos pero efectivos, las voces parece que hayan sido puestas en el último momento y a toda prisa. Una lástima ya que algo más aprovechadas habrían añadido una excelente atmósfera el juego.
Nuestra opinión Codename Outbreak es uno de esos juegos que nos hace pensar que quizás han sufrido de un periodo de desarrollo demasiado corto. Todo y tener grandes detalles de calidad que rivalizan con los mejores títulos del género, los problemas que presenta (en algunas misiones sufre de serios problemas de clipping) hacen que no llegue a ser la obra maestra que se merecería.
¿Es por ello un título a evitar? Nosotros pensamos que no. A pesar de los problemas, es mucho que un juego como éste sea tan divertido. Solo por los aciertos que tiene os lo recomendamos, ya que acabará siendo una experiencia de lo más divertida, que al fin y al cabo es de lo que se trata. Y tiene una vida bastante larga si tenemos en cuenta que las misiones son totalmente diferentes si las hacemos de día o de noche.
Lo mejor El ponerse las gafas de visión nocturna. Tumbarse en la hierba con el rifle de francotirador mientras nos tapamos con la red de camuflaje. Lo divertido que resulta y la sensación de satisfacción que consigue. Lo peor Las voces. El problema con algunos polígonos. Que se pierdan a veces los personajes que controla el ordenador.
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