Y es que los extraterrestres y los cerdos, vuelven a nuestro planeta, en concreto a Manhattan para secuestras a nuestras más bellas mujeres y a volar al resto de los humanos. Claro que hay alguien que siempre está dispuesta a desactivar bombas y a quedarse con esas mujeres: Hablamos de Duke Nukem
La historia se repite La primera vez que oí hablar de Manhattan Project, la verdad es que me sorprendió. Un juego que tenía el sistema de juego de los dos primeros y que ofrecía graficos avanzados. ¿Cómo era posible? Pues simple, aplicando el sistema que ya habían aplicado juegos como Tarzan o Pandemonium, aunque también incorporando elementos muy clásicos de la saga. Y estos también los hemos podido ver en otros juegos, para ser exactos en Hércules de Disney.
Pero no adelantemos acontecimientos de la saga y pasemos a hablar de la historia del juego. Una historia que nos sitúa en un momento en el que la ciudad de Nueva York está dando en Manhattan, un homenaje a nuestro rubio de oro por librarles de todos los enemigos que hemos mencionado antes. Justo en ese momento, nuestro protagonista y aquellos que le honrar sufren un nuevo ataque y nuestro amigo Duke tendrá que tomar de nuevo las riendas de todo el problema. De esta forma comienza un juego que aprovecha todos los elementos de los juegos 2D de plataformas, con un entorno 3D y con mucha acción y diversión. Todo ello para que el usuario vuelva a disfrutar de los inconfundibles chistes de Duke.
Un sistema de juego curioso Aunque genéricamente hemos encasillado al juego dentro de las plataformas, este juego ofrece una singular mezcla de géneros. Plataformas, algo de aventura y mucha más acción que en los juegos de plataformas normales. El juego se estructura en episodios y cada episodio, a su vez, tiene varias fases que habremos de pasar. Cada una de ellas se recrea en entornos diferentes y ofrece un juego de acción bastante completo.
El sistema de juego solo nos permite avanzar o retrasarnos y, de vez en cuando, cambiar de plano. Aparte de eso, lo más complejo del juego es probable que sea el hecho de escoger las diferentes armas. Y decimos esto, porque aparte de esto, el juego es muy, pero que muy sencillo. Nuestro objetivo final es llegar al final del nivel, pero para ello siempre tenemos que salcar a una chica y desactivar una bomba nuclear. Si no lo hacemos, no se acabará el juego, pero no podremos avanzar al siguiente nivel. Aparte de esto también podremos descubrir zonas secretas y recoger un objeto en concreto del que si conseguimos las unidades suficientes, tendremos la oportunidad de tener más vida.
Aparte de esto, el juego se sitúa, continuamente, en medio de la acción más propia de juegos 3D, porque realmente en todo lo que dura el juego, no paramos de acabar con enemigos y luego en los saltos más arriesgados, algunos de ellos, nos costarán incluso alguna que otra vida.
Y, finalmente, cada Episodio, que no nivel, acaba con el habitual enemigo final de fase que, como habréis podido averiguar, será más fuerte que los demás y con un tipo de movimiento que se repite, hasta que lo averigüemos y acabemos con nuestros enemigos. En este aspecto, el juego es mu, pero que muy clásico. Niveles y enemigos Uno de los aspectos que ofrecían los juegos de antaño era una enorme cantidad de enemigos, aunque en la mayoría de las ocasiones, no muy variados. En el caso de Manhattan Project, la verdad es que esto es todo lo contrario. Cada episodio tiene una estética totalmente diferente y, además, cada nivel de ese episodio nos puede ofrecer aspectos aún mejores. En un mismo episodio nos podemos ver en medio de los rascacielos, luego en Chinatown y finalmente en una discoteca. Una variedad que se repite escenario tras escenario
Los enemigos no son menos variados, pero como son tantos, están distribuidos de una forma más uniforme. Eso sí, hablamos de un juego de plataformas de acción, es decir, no esperéis maravillas de la IA, la cual es no sólo escasa, sino mínima en todos los sentidos. Esto no facilita el juego, debido, sobre todo, al hecho de que el juego ofrece a los usuarios una cantidad de enemigos muy superior a lo normal.
Gráficos En cuanto a los gráficos del juego, hemos de decir que el título es muy superior a juegos como Tarzan o Pandemonium. De hecho, la calidad gráfica ya la podemos apreciar en Duke que tiene perfectamente modelados todos sus músculos. También lo están los enemigos, aunque como suele ocurrir en estos casos, algunos más que otros. Sin embargo nos han llamado especialmente la atención los gráficos de los escenarios que son muy, pero muy buenos, aunque eso sí, de vez en cuando hay algún que otro fallo. Para nosotros de todos estos gráficos, no sobresalen los modelos, de los que hemos hablado hasta ahora, sino los efectos visuales. El juego incorpora efectos avanzados de partículas, iluminación dinámica y deformaciones en tiempo real que incrementan sobremanera la calidad de este juego.
Sonido En cuanto al sonido, el juego ofrece buena calidad. Suficiente si tenemos en cuenta el tipo ed juego que es. No esperéis complejos sistemas de sonido 3D o elementos impresionantes en efectos. Eso sí, lo que más destaca es la música y los comentarios de Duke. Ambas cosas nos acompañarán en todo momento
Nuestra opinión Llegamos al momento final del artículo y no podemos decir otra cosa que Duke Nukem Manhattan Project nos gusta mucho, pero muchísimo, aunque el juego tiene algún defecto, sobre todo el ser excesivamente repetitivo. Por lo demás el título consigue lo que pretende. Divertir sin más y esto es algo que pocos juegos pueden decir. Un título de una calidad sobresaliente. Lo mejor Gráficos, diversión, sonido
Lo peor Demasiado repetitivo
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