A mí, he de reconocer, que me ocurrió en su momento con Pirates Gold, uno de esos juegos de acción de gran calidad que ofrecía a los usuarios estrategia, aventura, gran cantidad de terreno y múltiples años para jugar.
Sin duda, todo ello hacía de aquel juego algo único y de hecho se tardó mucho, pero mucho tiempo en sacar un nuevo juego de piratería al nivel de aquel título mítico, puesto que el listón estaba muy alto. Sin embargo, Bethesda se atrevió con Sea Dogs, un juego que llegó con mucho retraso a nuestro país. El resultado no fue todo lo satisfactorio que se podía esperar de él.
El primer Sea Dogs Sin duda, el primer Sea Dogs fue toda una experiencia, principalmente, por la enorme calidad del título y, sobre todo, por todo lo que significaba intentar igualar a un juego como Pirates Gold. La verdad es que el primer Sea Dogs aporto muchas opciones al juego original de Sid Meier, como la gestión de la tripulación en detalle o el hecho de poder visitar la ciudad, pero fallaba en otros aspectos que el original de Sid Meier había logrado ese toque único. Después del éxito del Morrowind y de su nuevo motor gráfico, estaba claro que Bethesda no se iba a rendir fácilmente con este juego y menos, cuando sabemos que la primera parte no había sido un desastre total, sino que se había quedado simplemente en una mediocre puntuación.
En el caso del juego que nos ocupa, nos encontramos con una amplia mejora a todos los niveles. Ya no sólo en los gráficos, algo que es apreciable perfectamente a simple vista, sino también en otros aspectos, como son el motor del mismo juego o en la gestión de la tripulación, algo mucho más complejo en esta ocasión.
Sin embargo, lo primero que llama la atención es que al contrario que en el primer juego, aquí no tenemos a un mercante inocente que ha de hacerse corsario para recuperar su fortuna y al mismo tiempo encontrar a los culpables de su desgracia y, también vengarse de los mismos. No, en el caso de Sea Dogs II vamos a tener que hacer algo completamente diferente, como es ser mercenarios. Además, no solo eso, sino que también lo haremos con cualquiera de los dos personajes que nos permite la campaña, algo que hasta ahora no ha sido posible. Además, estos dos personajes, nos permitirán volver a ponernos al servicio de diferentes armadas, que en este caso, también, son más amplias que en el anterior juego.
De esta forma, nuestros mercenarios podrán trabajar tanto para los españoles, los franceses o lo Ingleses –los cuales ya estaban en el juego original- como a holandeses y portugueses, dos nuevas facciones. La ampliación de bandos no es casual, puesto que el espacio a navegar es mayor y se sitúa un poco más tarde que en el primer juego, cuando históricamente, no había un dominador claro en toda la zona.
Más opciones Es curioso como Bethesda es capaz de aprender de sus propios errores y ofrecernos un juego de una calidad realmente impresionante, como es este título de rol, aventura y acción, además de un toque de simulación. Todo ello para ofrecer el mejor juego de piratería. Al igual que en el primer juego vamos a tener varias “fases” bien diferenciadas, si es que podemos llamarlas así. Tendremos la fase de navegación, la fase de reabastecimiento y búsqueda de misiones y, también, la búsqueda de nuestra tripulación, uno de los momentos más cruciales en el juego, pues de ella dependerá en gran medida del éxito del juego. También es cierto que tendremos momentos de abordaje, en los cuales tendremos que demostrar nuestra habilidad con la espada.
Todas y cada una de estas fases han sido mejoradas con respecto al juego original. Por ejemplo, el explorar una ciudad es ahora mucho mejor que en la primera parte y tenemos bastantes más opciones de conversación y a la hora de contratar a nuestra tripulación, la cual, ahora mismo, es mucho más amplia que en el juego original.
Por otro lado, hemos de comentar que el juego ofrece un mayor número de opciones a la hora de escoger a los diferentes marineros, aunque al igual que en el primer juego, vamos a estar obligados a tener en cuenta uno de los aspectos más importantes del juego: los doblones que cuesta todo. Porque en este título, todo cuesta dinero y el conseguir una buena tripulación dependerá en gran medida de nuestra capacidad para obtener dinero. Evidentemente, obtenerlo es una de las misiones principales del juego y nosotros somos mercenarios, con lo cual el aceptar algunos encargos de los diferentes gobernadores, es uno de los aspectos más lucrativos del juego. Eso, si no comenzamos a atacar barcos para acabar con todos ellos. Evidentemente, este punto es importante, pero sin duda, donde más tiempo vamos a pasar es a bordo de nuestro barco. Aquí vamos a poder ver los primeros cambios con respecto al anterior juego. En el anterior básicamente el barco era una vista más que controlábamos directamente con las teclas, y esto resultaba ser excesivamente arcade. Sin embargo, en la segunda parte tenemos un control mucho más activo e incluso podemos hablar con nuestros marineros, lo que ofrece una perspectiva completamente nueva en el barco
También es cierto que siguen existiendo los controles básicos del juego original, aunque una vez probados los anteriormente comentados, no querréis cambiar estos controles por otros. Finalmente, están las luchas con espadas que ofrecen un control muy en el estilo del juego de rol de la compañía, Morrowind, es decir, en primera o tercera persona y con una buena dosis de movimientos que nos permitirán recrear toda la espectacularidad de las luchas de los piratas.
Los gráficos y el sonido En cuanto a los gráficos y el sonido, hemos de decir que estos son especialmente increíbles, con algunos toques únicos y sobre todo con la ayuda de la potencia del motor gráfico de Morrowind, el cual, ya de por sí era muy espectacular. Sin duda, uno de los aspectos más increíbles del juego en todos los sentidos. Y esto se puede ver en las pantallas que acompañan a este artículo, en donde podéis ver que la navegación ofrece unos gráficos espectaculares y esto se nota, simplemente, en los gráficos de los personajes o en los del despliegue de velas y, por supuesto, en todo lo referente al tiempo. Os aseguro que una tempestad no es nada agradable y en el juego ha sido representado en todo su esplendor.
También los pueblos han sufrido un increíble lavado de cara que hace que el juego sea realmente increíble y que los pueblos realmente parezcan del siglo XVII, ofreciendo un aspecto impecable.
En cuanto al sonido, de momento Bethesda no ha dado demasiada información, pero estamos seguros que el juego tendrá una calidad impresionante, sobre todo en cuanto a BSO, la cual estará formada por las típicas melodías de piratas que todos hemos oído. En cuanto a si estará doblado el juego, si nos fijamos en anteriores títulos editados en España de Bethesda, Sea Dogs II estará casi con total probabilidad en inglés. Conclusiones Sea Dogs II no es sólo una segunda parte, sino también una absoluta evolución del juego original, ofreciendo unos gráficos de lujo que harán las delicias de todos los usuarios de PC y sobre todo de los nostálgicos del juego Pirates, puesto que parece que Bethesda va a hacer honor, por fin, a aquel juego de Sid Meier
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