Por un lado Age of Mythology, o lo que es lo mismo, Age of Empires III, el nuevo juego de Ensemble que ofrecía un argumento más sólido que de costumbre y nuevas opciones gracias, sobre todo, a la introducción de antiguas culturas con dioses un tanto agradecidos o vengativos. Sin duda, dentro de poco esperamos su expansión.
Pero si ha habido una estrella en el 2002, ese ha sido WarCraft III, para muchas revistas, el juego del año, pues introducía una importante novedad al mundo de la estrategia en tiempo real: el rol. El éxito cosechado por el juego fue increíble y aún hoy se sigue vendiendo. De esta forma, conociendo a Blizzard, especialistas en realizar juego y luego la expansión, era de esperar que antes o después se anunciase una expansión del juego y ese título es, precisamente, el juego que nos ocupa.
Continuando la historia Como suele pasar en casi todos los juegos de Blizzard, la expansión comenzará justo después de acabar el juego original y nos llevará a controlar a Arthas, el príncipe de los no muertos que, en compañía de Illidan decidirán que es hora de conseguir el poder del Trono Helado, un poder que todo el mundo reconoce como terrible. Evidentemente, para llegar a ese trono tendrán que hacer frente a diferentes razas. Por un lado los humanos, los cuales nos saldrán nada más comenzar, una raza que conocemos de sobra. A ellos se han unido los blood elves, o lo que es lo mismo, lo que queda de los altos elfos que fueron masacrados por las tropas de los no muertos. Finalmente, estan los Elfos nocturnos, que al igual que en la primera entrega van a tener un papel importante en el juego, sobre todo para evitar lo que parece, nuevamente, el final del mundo conocido.
Curiosamente, hay alguien que no hemos citado y es que en esta campaña no aparecen. Efectivamente, los Orcos han desaparecido por completo y es que Blizzard no los ha querido introducir en esta campaña. ¿Por qué? Sencillo, porque en la expansión se introduce otro elemento, una segunda campaña que explota mucho más el elemento del rol y en donde Thrall y toda su raza serán sus principales protagonistas, ya que veremos como es el asentamiento de los orcos en la tierra del sur. Lo cual ya deja algunas incógnitas a los usuarios, sobre porque si bien los orcos no tienen en esta tercera entrega un papel tan predominante como en otras entregas del juego, puede significar que lo veamos en próximas entregas.
Una expansión que casi es un juego Las últimas expansiones que hemos visto de Blizzard, ya sea la de StarCraft o la de Diablo II, han ofrecido algunas notables noticias para los aficionados a los juegos de la compañía. Por un lado, el hecho de que sean tan largas como el juego original y la segunda que el título ofrezca importantes novedades en cuanto a gráficos, unidades e incluso decorados. Todo esto lo tendremos en El Trono Helado. Nuevas unidades para cada raza y nuevos escenarios de gran calidad, así como novedades en cuanto a efectos visuales para ofrecer a los usuarios una calidad fuera de lo común.
Así, por ejemplo, los humanos tendrán como unidades nuevas al Blood Mage, Speelbreaker o el Dragon hawk. Tres unidades que vienen a completar las vistas en el juego original y que nos permitirán batallar contra la raza de no muertos. Estos últimos contarán con esfinges o con estatuas de obsidio, uno de los materiales más increíbles que existen.
Por su parte, los elfos nocturnos contarán con dos nuevas unidades, de gran poder. Por un lado el gigante de la montaña y por otro el dragón hada, una de las unidades más curiosas de todo el título. Finalmente los orcos, que aunque no estarán en la campaña principal ofrecerán también sus propias unidades nuevas como el shadowhunter o el batrider, dos unidades realmente útiles para nuestros propósitos. Más escenarios Evidentemente, el juego contará con una buena cantidad de misiones y aunque, por el momento, Blizzard no ha especificado cuantas, si podemos elucubrar que serán bastantes, puesto que la compañía si ha confirmado que la extensión de la expansión puede ser incluso superior a la del juego original y por lo tanto nos encontraremos con una gran cantidad de escenarios que nos volveran a permitir ver toda clase de tierras de Azeroth.
Blizzard ha puesto especial importancia a terminar estos decorados ofreciendo a los usuarios un calidad fuera de lo común en casi todos los aspectos gráficos del juego. El resultado es escenarios con un mayor detalle y una calidad indudable en todos los sentidos, llegando un momento que casi parecen realistas, en lugar de ser sacados de un sitio de fantasia.
Los gráficos y el sonido En cuanto a los gráficos restantes, es decir, modelos y sobre todo efectos, estos han sido mejorados, sobre todo en cuanto a los efectos visuales que en este caso ofrecen todo tipo de opciones sobre todo en los hechizos más espectaculares que nunca. Queda por saber como serán las escenas cinemáticas, aunque si todo se cumple, estas escenas serán realmente increíbles como suele ocurrir en los juegos de Blizzard Y el sonido, como siempre, estará condicionado por dos aspectos. Por un lado la música, uno de los elementos más importantes en todos los juegos de Blizzard tendrá nuevas melodías para ofrecer un juego de gran calidad. Además, el título contará también con el doblaje propio de la saga que dará aún más calidad al título.
Conclusiones Frozen Throne va a ser una expansión increíble que ofrecerá más estrategia de Blizzard con tantas horas de juego como el título original, algo no habitual en este tipo de juegos.
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