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WarHammer 40.000: Dawn of War - PC

INFO Análisis Avance Noticias Trucos Descargas Imágenes
Editor:
THQ
Distribuidor:
THQ
Género:
Estrategia en Tiempo Real
Lanzamiento:
19/10/2004

WarHammer 40.000: Dawn of War

Avance de WarHammer 40.000: Dawn of War - PC

24/09/2004

Games Workshop tiene en su haber una serie de juegos de tablero que, básicamente, retratan increíbles batalles. Empezaron con WarHammer, y ahora ya tienen juegos como WarHammer 40.000, Blood Bowl, etc.


Todos ellos han sido éxitos de ventas, pero no todos ellos han llegado a los ordenadores, de hecho, que nosotros recordemos que hayan tenido repercusión internacional sólo han llegado WarHammer y WarHammer 40000. Mientras que la serie WarHammer tuvo dos entregas de estrategia en tiempo real, WarHammer 40000 se ha prestado más al videojuego.

De hecho, WarHammer 40000 ha tenido dos juegos de estrategia para PC y un juego de acción (bastante desastroso) para consolas y también para PC. Ahora llega Dawn of War, un nuevo juego de estrategia, pero al contrario que los anteriores que eran por turnos, nos encontramos con un juego de estrategia en tiempo real y orientado, sobre todo, a modo multijugador.


Y por si no fuese poco, el juego está realizado por Relic Entertainment, más conocidos por juegos como HomeWorld o Impossible Creatures. WarHammer 40.000 nunca se ha parecido tanto al juego real.


Bienvenidos al milenio 41
Para aquellos que no conozcáis el universo de WarHammer 40.0000 y de los juegos de tablero Games Workshop, se trata de título en donde se ofrecen batallas abiertas entre diferentes bandos y que, en el caso del tablero, se necesita bastante espacio. En el caso de los juegos de ordenador, la premisa es prácticamente idéntica, sólo que con un entorno virtual.

En el juego hay principalmente cuatro bandos. En primer lugar están los marines imperiales que siguen el honor de una forma prácticamente enfermiza y cuyas aspiraciones imperiales son únicas. La segunda facción son los orcos y ofrecen menos tecnología que los marines imperiales, pero desde luego, una mayor cantidad de efectivos y una excelente determinación – una de las características del juego que más merecen la pena ser mencionadas – que hacen de ellos una facción tremendamente peligrosa.


Los Eldar son una raza antigua y tecnológica que si bien ofrecen una capacidad de ataque reducida, la superan con su habilidad para el sigilo, muy peligrosa en determinadas situaciones. La última de las facciones son los Chaos Marines, que es una facción parecida a los marines, pero con la diferencia de que estos han sido corrompidos por el mal y porque pueden invocar a demoníacos aliados.


Si analizamos los diferentes bandos, podemos llegar a pensar que estos son muy parecidos a WarCraft o a StarCraft, sobre todo porque cada una de las facciones es completamente diferente y que tendremos que componer estrategias diferentes dependiendo de quién controlemos. Sin embargo, es más bien al revés, puesto que Blizzard se inspiro en muchos de los juegos de tablero de Games Workshop.

Cada una de estas facciones podrán ser controladas por los jugadores tanto en el modo skirmish como en el modo online, pero el modo campaña será diferente, puesto que se centra en concreto en uno de los batallones de los imperiales a lo largo de 10 misiones, cada una de ellas de gran extensión, como se puede comprobar en la demo del juego. Sin duda, el modo de campaña es atractivo para los jugadores, pero nada en comparación con el modo online o el modo skirmish donde podremos configurar cualquier aspecto del juego, si que realmente parece pobre.


Jugando
Por lo que hemos podido ver en las primeras versiones del juego, el título ofrece un sistema de combate sencillo y habitual en los juegos de estrategia. La forma de gestionar recursos es aún más sencillo y, en general, copia mucho de los sistemas que hemos podido ver los juegos de Blizzard, lo que no deja de ser irónico, puesto que muchas de las inspiraciones de Blizzard vienen precisamente de los juegos de Games Workshop.


La creación de unidades es muy, muy sencilla y el juego se centra, sobre todo en la IA de cada una de las unidades. Por ejemplo, en el caso de nuestras tropas no nos encontramos con los habituales atascos en el seguimiento de los caminos, algo que realmente es de agradecer y nuestros enemigos ofrecen una IA adecuada al nivel de dificultad. Si ponemos el modo de dificultad más sencillo, la IA de los enemigos es prácticamente ausente y es ideal para aquellos que se introducen en la estrategia, mientras que en el nivel de dificultad más elevado veremos como la máquina básicamente nos apabulla con técnicas avanzadas y encima sin hacer trucos que es lo que normalmente pasa en otros juegos.

Pero lo que más nos ha llamado la atención del juego, a parte del aspecto estético, es el hecho de la inclusión en un juego de estrategia de la determinación o lo que es lo mismo: la moral. Este factor que veremos también en Battle for Middle Earth es esencial en Dawn of War. De hecho es tan esencial, que hay unidades que no son muy fuertes, pero que apuntan directamente a la moral y esto las hace especialmente dañinas. Además, en el caso de WarHammer está moral no está concebida en términos de “se agota y sale huyendo” sino más bien de desesperanza. De esta forma veremos como una unidad con gran moral ataca sin tregua a los enemigos y se lanza sin vacilar a la batalla. Sin embargo una unidad con poca moral veremos como no huye pero su actitud en el campo es muy derrotista, con el consiguiente daño a nuestros soldados y a nuestras tropas en general.


Por supuesto, hay unidades que causan daño tanto físico como moral, algunas de ellas de manera especial, sobre todo cuando tropas del chaos invocan a un demonio, algo que haría temblar incluso al más valiente.


La diferencia gráfica y sonora
Si hay algo que ha conseguido Relic es que Dawn of War es lo más parecido a lo que podríamos haber imaginado de WarHammer 40.000. El juego es absolutamente increíble en todos los términos. Los decorados son amplios y tienen ese toque de desastre que tan bien hemos imaginado en este tipo de juegos, además ofrece unidades perfectamente definidas, especialmente las más grandes, ofreciendo un aspecto gráfico absolutamente increíble.

Lo mismo se puede decir de los efectos en donde podremos ver con total claridad los diferentes disparos o las diferentes animaciones en el caso de los tanques o los dreadnoughts. Todo un lujo que Relic ha sabido retratar con especial definición.


Lo mismo podemos decir del sonido que ofrece a los usuarios efectos de todo tipo, gritos y una banda sonora acorde a este juego de acción, logrando que en todo momento nos parezca estar dentro de la batalla que nos aparece en el juego. El juego no estará doblado al castellano, pero tendrá subtítulos a nuestro idioma.


Conclusiones
Todos aquellos que os declaréis fan de WarHammer 40.000 ya podéis tener una versión virtual de este juego de estrategia de tablero que le hace justicia, un título que no hay que dejar pasar para todos los aficionados a la buena estrategia