Entre algunos de los grandes títulos que ha ofrecido Sid Meier nos encontramos con Colonization o Civilization, dos juegos de estrategia por turnos que ofrecía a los usuarios unos increíbles ratos de entretenimiento. Sin embargo, si hay un juego que recuerdo con especial nostalgia es Pirates. Ahora, Sid Meier nos presenta una versión 2004 de su clásico en donde muchos aspectos cambian y no sólo estéticos.
Volvemos al caribe El nuevo Sid Meier’s Pirates! no ofrece en su línea básica demasiadas variaciones con respecto al juego original. Volvemos a ser bucaneros en busca de fortuna en el caribe pero con algunos retoques, más que cambios. El juego se ha actualizado gráficamente, eso es cierto, pero también se le ha otorgado una complejidad mucho mayor, sin retocar demasiada la jugabilidad original del juego.
Sin embargo, y ante juegos como Sea Dogs o Pirates of the Caribbean (también llamado Sea Dogs II) Pirates ofrece el clásico juego original. Olvidad complicados viajes o una visión en primera persona del barco. Pirates triunfó en su momento porque llevó a los usuarios la vida del pirata de una forma creíble, pero al mismo tiempo de una manera tan sencilla como única. Como en la anterior versión del juego, tendremos que encarnar a un bucanero que empezará desde la nada y deberá hacer fortuna para convertirse en el pirata más temido. Aunque este camino no es precisamente de rosas y de hecho tendremos que hacer todo lo posible por, primero, sobrevivir. Al igual que en el primer juego, tendremos la opción de escoger bando y aquí es donde comenzamos a ver los primeros cambios.
Mientras que en el juego original escogíamos nación, aquí pasará lo mismo, pero con matices bastante especiales, porque Meier pone de relieve la religión, un tema que apenas apareció en el juego original, pero que, desde luego, tiene una importante relevancia, sobre todo porque en el caso de este juego se pone de manifiesto la labor de la Santa Inquisición. Escoger a los españoles como protectores, por ejemplo, hará que luchemos también por la cristiandad más católica y apostólica mientras que si escogemos a los holandeses tendremos la iglesia protestante y, finalmente, con los ingleses la iglesia anglicana. Con todo ello la complejidad del juego aumenta, porque algunas de las misiones de los gobernadores no serán precisamente fáciles.
Este es el primer paso en este juego. A partir de aquí el título se va a dividir en varios pasos diferentes. Navegación, Abordaje, Asalto y el baile, está última, formando parte de la diplomación. Encarnando a un pirata Encarnar a uno de estos peculiares personajes implica un poderoso control de la espada, un encanto especial y un conocimiento de navegación bastante avanzado. Al contrario que en juegos como en Sea Dogs donde se daba especial importancia a la navegación realista, en el juego que nos ocupa se le da un carácter más arcade, pero mucho más divertido, sobre todo en la batalla. Al igual que en el juego original la perspectiva es superior, pero el detalle de vientos se deja notas y ahora no se navega de una forma tan sencilla como en el juego original ya que aunque arcade, si se tiene en cuenta todo el tema del viento.
Por otro lado los enfrentamientos entre barcos siguen siendo tan divertidos como en el juego original y podremos disfrutar de batallas únicas que harán las delicias de los muchos seguidores del juego. Por supuesto esto no es más que la primera parte. Tras esto comienza el abordaje. En el original era un simple enfrentamiento lo que veíamos, mientras nuestros efectivos iban bajando o manteniendose dependiendo de nuestra habilidad con la espada.
Sin embargo, en esta entrega el combate es más dinámico y mucho más complejo lo que da más agilidad al juego y no parece que estemos tan encorsetados como en el juego original. Por supuesto, la dificultad se ha incrementado, pero también la diversión del juego. La última opción que se repite con respecto al juego original es la del asalto a las ciudadelas. En este sentido no cambia demasiado el título, aunque no se puede decir lo mismo de la diplomacia. Uno de los aspectos que más fallaban en el juego original, tal vez porque no se tuvo en cuenta, es la diplomacia. Aunque en esta versión hay bastantes opciones diferentes en cuanto a diplomacia, la que más nos ha llamado la atención es la del baile con el hija del gobernador. Planteado como un minijuego, este baile puede determinar un destino u otro a la hora de entrar “con buen pie” en una ciudad. Tendremos que usar todos nuestros encantos para conquistarla y uno de ellos será el baile que ha sido representado al más puro estilo de las películas.
Gráficos y sonido Gráficamente hablando, y tal y como se puede ver en las imágenes, el juego es espectacular. No se ha dotado al título de un carácter realista, sino más bien de un estilo más parecido al cómic, lo que da una cierta comicidad al juego, pero también una ambientación agradable. No por eso, os debéis dejar engañar por un hecho claro del juego: el lujo al detalle. Todos los pueblos, los modelos gráficos y los decorados han sido cuidados al máximo para ofrecer al jugador un título increíble.
Para nosotros, lo mejor del juego es, sin duda, el hecho de navegar con nuestro barco. Todo el aspecto gráfico de la nave, así como del mar ha sido modificado con todo lujo de detalles para ofrecer a los usuarios una calidad sin duda, única, puesto que tal es el lujo del detalle, que seremos capaces de ver, incluso como el viento hace ondear nuestras velas. El sonido, por otro lado, era uno de los puntos fuertes del juego original, gracias sobre todo a una serie de melodías originales que, han sido remasterizadas junto a nuevas composiciones que dan una vida especial a este juego.
Conclusiones Dentro de muy poco tiempo tendremos la oportunidad de disfrutar de uno de los remakes más esperados. Ya os podemos confirmar que el juego no decepcionará ni a viejos usuarios ni a aquellos que quieran sentirse piratas.
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