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El resultado fue uno de los mejores juegos de estrategia que, además, contenía elementos históricos muy interesantes y fieles para ofrecer a los usuarios una alternativa a juegos como Age of Empires.
Ahora llega su segunda parte, aunque vistas las primeras pantallas, así como jugado su demo y una versión beta, casi podríamos llamarlo de otra forma, porque más que una segunda parte, estamos ante un juego completamente nuevo.
Nuevo universo, nuevo argumento
El original Rise of Nations nos permitía escoger una nación y comenzar a conquistar el ancho mundo mezclando algunos conceptos que habíamos visto en los juegos de estrategia por turnos. Rise of Nations cogía elementos como la acción rápida, la adquisición de recursos y la gestión de las bases de juegos como Age of Empires.
Sin embargo, la decisión de conquistar nuevos territorios era más parecida a la vista en juegos como Civilization. Además, Rise of Nations aplicaba de forma notable el concepto frontera dentro del mismo juego de estrategia en tiempo real, consiguiendo ampliar el concepto nación.
Todos estos elementos casi hay que olvidarlos, porque Rise of Legends, para abreviar, es prácticamente un juego nuevo que ofrece a los usuarios una serie de novedades realmente increíbles y que se asemejaría más a un clásico como StarCraft, aunque evolucionado.
Al contrario que en el Rise of Nations original, este juego ofrece a los usuarios un universo completamente nuevo y que no se sitúa en la Tierra, sino en un alejado planeta llamado Aio y que está en guerra desde hace siglos. Dos facciones se pelean entre sí: Alin y Vinci. Sin embargo, pronto descubrirán que hay una tercera facción en discordia: los Cuotl, que son precisamente los originarios de esta trama.
Estas tres naciones deberán luchar por la supremacía absoluta del planeta y en una guerra que, seguramente, sólo acabará con un único vencedor.
Tres naciones, un equilibrio
Como decíamos, el primer Rise of Nations tenía mucho de inspiración en la serie Age of Empires, sin embargo, en esta segunda parte, lo que hemos podido ver es que la inspiración, seguramente, viene de StarCraft.
Tenemos tres naciones pero no son precisamente iguales y, no sólo eso, sino que son tan diferentes como lo que defienden. Mientras la facción Vinci, inspirada en la inteligencia de Leonardo da Vinci, defiende la tecnología y veremos como todas sus unidades son robots y que al elevar su tecnología lo hacemos con un sistema clásico de juego como Age of Empires. En el caso de los Alin, la segunda facción del juego e inspirada por los cuentos de las mil y una noches, utilizaremos la magia como principal recurso y, por lo tanto, nuestras unidades serán magos y en lugar de tener robots, tendremos criaturas mitológicas como, por ejemplo dragones.
Sin embargo, la más interesante de las tres, sobre todo para la jugabilidad, son los Cuotl. Esta facción extraterrestre se estrelló en el planeta siglos atrás y su tecnología es tan avanzada que casi parece mágica. De hecho, la nave estrellada se esparció por todo el planeta y esto causó el nacimiento de la divergencia entre las facciones ya que gracias a la investigación de las mismas, se consiguió empezar con la tecnología.
Esta claro que las dos primeras facciones ofrecen un claro equilibrio y una batalla “clásica” entre la magia y la tecnología. Pero claro ¿y la tercera facción? De su tecnología salió la de los Vinci y es evidente que están muy, pero que muy avanzados. Además cuentan con un increíble poder: el teletransporte. Son capaces de teletransportar sus tropas detrás de las líneas enemigas, algo realmente devastador.
¿Cuál es el equilibrio entonces? Sencillo, los Cuotl necesitan de muchísimos recursos para generar sus tropas. En esencia son siempre pocos, aunque con grandes poderes. Mientras los Vinci o los Alin ofrecen a los usuarios un sistema de tropas parecido a lo visto en otros juegos, en el caso de los Cuotl tendremos que pensar muy mucho que es lo que queremos construir, porque sino nos arruinaremos rápidamente.
La gestión de recursos y la evolución de la tecnología
Uno de los aspectos que Big Huge Games ha querido mejorar es la gestión de recursos. Al contrario que en su anterior título, se ha querido simplificar lo suficiente, algo que ya se viene viendo en los últimos éxitos de la estrategia en tiempo real.
En el caso de Rise of Legends todo va a depender de un único recurso: el Timonium. Será la recolección de este mineral el que permita crear cualquier cosa en el juego. Esta simplificación, sin embargo no se aplica ni a la evolución de nuestra facción, ni a la construcción de nuestra ciudad.
Aunque podremos construir más de un edificio con diferentes funciones, todas ellas dependen de los distritos. ¿Qué son los distritos? Son básicamente una serie de anexos que nos sirven para potenciar nuestra estrategia. La cuestión es que, al contrario que en otros juegos, no podemos construir todos los distritos necesarios con lo que, a lo largo del título, tendremos que elegir si queremos más tecnología, más unidades o una mayor acumulación de recursos. En cada nivel tendremos que inclinarnos por una mayor predominancia para determinar nuestra estrategia.
Otro elemento que cambia en Rise of Legends es el aspecto de la evolución de nuestra tecnología. Hasta ahora siempre podíamos investigar cualquier tecnología, incluso cuando cambiábamos de época, sin embargo, en este juego también hay que escoger. Si decidimos investigar una tecnología que anula a otra que no tenemos, esta se perderá y no podremos volver en ningún momento a investigarla de nuevo.
Esto es muy interesante tanto en el modo un jugador como en el modo multijugador, puesto que esto consigue que cada partida sea completamente diferente, tan diferente que podremos pensar nuevas tácticas en cada misión o escenario.
Gráficos y sonido
La demo y la beta que hemos visto de Rise of Legends ofrecen un aspecto gráfico absolutamente sorprendente. Espectacular en cuanto a gráficos con modelos 3D de gran calidad que hacen que este sea uno de los juegos de estrategia más detallados que hemos visto.
Esto atañe a las tres características principales del juego: modelos, decorados y efectos. En los tres casos, lo que hemos visto nos ha sorprendido de manera increíble, porque el detalle es absolutamente espectacular. Sin embargo este detalle tiene un pequeño problema, los recursos de sistema son elevados.
En cuanto al sonido, de momento lo más destacado es la BSO que nos ha parecido realmente increíble en todos los sentidos. El sonido aprovechará las últimas tecnologías, aunque, por el momento, no tenemos demasiados detalles del mismo.
Conclusiones
Rise of Nations: Rise of Legends es más que una segunda parte, es un juego completamente nuevo que hará las delicias de todos los usuarios. Pronto sabremos si el juego es tanto como promete, pero sin duda es un juego del que podemos esperar mucho y más teniendo en cuenta lo bien que lo hicieron los desarrolladores en la primera entrega.
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