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Una segunda parte que ofrece drásticos cambios con respecto a la primera entrega en cada uno de los apartados del juego. Si bien es cierto que hay algunas cosas que se mantienen, otras son completamente nuevas y otras son absolutamente extraordinarias.
En este artículo repasaremos el primer juego y desvelaremos algunas claves del segundo, aunque no las tenemos todas y veremos como los seguidores de El Señor de los Anillos están más de enhorabuena que nunca.
La guerra del sur, la guerra del norte
Pensemos en el primer juego. Con toda la fiebre de las películas, el éxito, los momentos sublimes, EA saca un juego que pone la carne de gallina. Los mejores momentos de las películas, un sistema de estrategia que se centraba en las batallas y un desarrollo en dos campañas muy intensas, aunque lineales.
Pese a todo, el juego no estuvo exento de críticas y, sobre todo, ofrecía poco contenido para los amantes de los juegos que Age of Empires, que se centran en los recursos. Además, al tener EA únicamente la licencia de las películas sólo podía ofrecernos combates de las mismas, aunque esto se solucionó el año pasado, al hacerse con la licencia de todos los libros de la obra de Tolkien. El primer resultado de ese acuerdo es La Batalla por la Tierra Media II.
El primer juego se centraba en la Guerra del Sur, la guerra que lleva la destrucción del Anillo Único. Sin embargo mientras se produce este impresionante viaje, hay otra guerra, la Guerra del Norte donde Enanos y Elfos van a tener que unir sus fuerzas para conseguir frenar los refuerzos de las tierras del Sur. Este será el principal argumento del modo “lineal”
Porque una de las principales diferencias con el primer juego, que no la única es que aparte de dos campañas lineales y de mapas batalla rápida vamos a tener una nueva opción: La Guerra del Anillo.
Este modo, por lo que hemos visto es el más completo juego de estrategia de El Señor de los Anillos. Pasamos a una vista de La Tierra Media por regiones y al contrario que en el primer juego, cada región nos permite construir una serie de edificios para construir nuevas tropas, tener más recursos, etc. Recuerda en casi todo a lo visto a los juegos de la serie Total War, aunque con el encanto de El Señor de los Anillos.
Pero no es el único cambio del juego, porque también podemos construirnos nuestro propio héroe que podremos utilizar en la guerra, algo que no se había visto hasta ahora, aunque los mayores cambios están en el juego.
En el campo de batalla
Podríamos empezar con que el juego tiene unos mejores gráficos o que estos se han optimizado, pero desmereceríamos las grandes mejoras en cuanto al juego. Uno de los aspectos más criticados del primer juego es la práctica ausencia de gestión de recursos y, lo más importante, el hecho de que las bases fueran muy limitadas.
La gestión de recursos sigue siendo ínfima. Tendremos que construir simplemente granjas para alimentar nuestras tropas, sin embargo, la edificación de las mismas ha cambiado. Ahora es abierta y tenemos bastantes más edificios para montar en nuestras bases, además de que pueden evolucionar hasta el punto de conseguir grandes tropas. Todo parte de una nueva unidad, que es el constructor, el cual permite crear toda clase de elementos. De esta forma las bases se enriquecen en variedad y, sobre todo, nos permiten crear todo tipo de elementos que se diferencian dependiendo del bando.
Sí este punto da una mayor variedad estratégica al juego, no menos lo hacen la creación de muros. En esta segunda entrega se ha dado una especial importancia a la creación de barreras defensivas y además de equiparles también elementos como catapultas o incluso torres para introducir nuestros arqueros. A lo largo del juego podremos ver que estas son especialmente importantes.
Ya en el juego, La Batalla por la Tierra Media II da especial importancia a los héroes, los cuales podemos llamar ahora. Aparte de poder crear nuestro propio héroe también podremos ver héroes nuevos a manejar y como siempre crecerán en experiencia, lo que nos dará ventajas sobre los enemigos, aunque por supuesto los bandos enemigos también tienen héroes. Entre algunos de los más destacados hemos de decir que podremos controlar a Sauron, con un golpe absolutamente brutal.
Este sistema es el que menos ha cambiado, no así como el de puntos de batalla que ahora crecen con más rapidez –otra de las quejas del primer juego- Esto nos permitirá tener ciertas ventajas sobre los enemigos, aunque no la victoria absoluta.
El control, como siempre, sencillísimo y también las habilidades de las tropas al crecer en experiencia, algo similar a lo que hemos visto en el primer juego.
Gráficos y sonido
La Batalla por la Tierra Media II usa el mismo motor gráfico que el primer juego, aunque con diferencias notables. La mayor de ellas es que se han optimizado todos los gráficos y que ahora, las escenas cinemáticas están compuestas por impresionantes bocetos. Este método ha sido usado muy pocas veces y en este juego, por lo que hemos visto, queda especialmente bien.
Nuevamente el mapa de la Tierra Media está hecho en tres dimensiones y con un aspecto visual realmente sorprendente. Las unidades también han sufrido mejoras y se aprecia un mayor detalle tanto en los modelos como en las animaciones de los mismos.
Aún así la mejora gráfica del juego está más centrada en la cantidad de nuevos modelos, escenarios que no hemos visto o héroes no usados hasta ahora. Con todos estos ingredientes gráficos, parece que estemos ante juego completamente nuevo.
El sonido por otro lado vuelve a poner de manifiesto el enorme empeño de EA por sacar juegos de calidad. Con una BSO que contiene composiciones nuevas dedicadas especialmente al juego y sobre todo con el doblaje nuevamente realizado.
Conclusiones
Pocas veces una segunda parte del juego se puede decir que innove realmente o incluso que arregle defectos de su antecesor. La Batalla por la Tierra Media II realiza ambas cosas y además respetando la obra de Tolkien en toda su extensión. Veremos si la versión final es tan espectacular como la beta que hemos visto.
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