Otra misión a tener en cuenta es para los jugadores de nivel medio. Mientras avanzas en el juego y eres redistribuido a Foreas Base, se te informa de que los soldados AFS tienen un prisionero Bane que está siendo interrogado. Esto desencadenará una serie de misiones a medida que el prisionero revele más y más información, dejándote atacar la base local de los Bane, eliminar a uno de sus más importantes soldados, hacer tratos con algunos traidores e incluso puede que defender la prisión de ser atacada.
Al final de esta sucesión de misiones, te verás ante la disyuntiva de qué hacer con el prisionero. Por un lado, es uno de los malvados Bane, que exterminaron a gran parte de la humanidad y forzaron a gente como tú mismo a luchar por sobrevivir en unos pocos y dispersos mundos alienígenas. No merece vivir... ¿o sí? Siendo como es un simple soldado, estaba haciendo lo que se supone que debía hacer, ni más ni menos, y en realidad no puede hacérsele responsable de lo que el líder de los Bane le hizo a la Tierra. ¿Qué daño haría el dejarle con vida? Y lo más importante, ¿qué más se podría aprender de él? Si tú fueras un prisionero, ¿no te gustaría ser tratado con un poquito de humanidad, en lugar de ser ejecutado por contar a tus captores lo que querían saber?
Estos son algunos de los ejemplos de las parábolas que se verán en Tabula Rasa. Algunas no tendrán ningún impacto a largo plazo, o muy poco, y otras puede que hagan mella en la forma en la que vives el juego.
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