Jugabilidad intensa A los que no hayás jugado a Gears of War deciros que es un título que ofrece algunas variaciones con respecto a los habituales juegos de acción. En primer lugar la cámara, la cual está sobre el hombre del protagonista, muy al estilo de Resident Evil 4. Además esta cámara cambia de cuando andamos a cuando disparamos o cuando corremos, en esta última posición, de una forma bastante cinematográfica.
Aquí es donde Gears of War se parece más a Resident Evil, porque mientras andemos no tendremos cruceta con la que apuntar y sólo cuando queramos apuntar realmente, tendremos la ocasión de hacerlo utilizando un botón.
El hecho de hacerlo de esta manera es sencillo. De una forma parecida a Ghost Recon: Advance Warfighter, el usuario tiene que coger posición para cubrirse y, a continuación acabar con los enemigos. El problema es que también los enemigos hacen este mismo movimiento y esto suele acabar en una lucha tan intensa como frenética.
Eso sin tener en cuenta que el número de enemigos que encontraremos es realmente asombroso, hasta el punto de que siempre nos superarán en número y, no sólo eso, sino que además su IA es bastante elevada. La campaña de un solo jugador en Xbox 360 ofrecía diversión durante cerca de de diez horas, lo cual no estaba nada mal, pero que se hacía corto debido principalmente a la intensidad del juego.
Por supuesto, se podía jugar de forma cooperativa con un amigo toda la campaña a través de Xbox Live o incluso se podía hacer en pantalla partida en la misma consola. Evidentemente esto último no aparecerá en PC, pero sí el resto de opciones.
De hecho aquí comienzan las diferencias, porque en el caso del PC vamos a tener una especie de versión del director, es decir, vamos a tener más misiones y muchas más opciones en el modo un jugador con enemigos increíbles de un tamaño enorme.
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