Realismo ante todo Con todo, Call of Duty 4: Modern Warfare ofrece una diversión mucho más compleja que los anteriores de la serie. Ahora tendremos mucho más sensores y, como no, también armas de diferente potencia, con silenciador con lanzagranadas, etc. Todo ello para dar al título un mayor realismo.
Además, las misiones cambian radicalmente, ya que muchas de ellas son de noche o cogen por sorpresa a los enemigos, ofreciendo a los usuarios situaciones realmente increíbles desde el punto de la jugabilidad.
Sin duda, juega muy a su favor en este sentido, el hecho de que el título nos ofrezca escenarios tan diferentes como el desierto, el mar del norte y un largo etcétera a lo largo del globo. Como bien han dicho los creadores del juego, el hecho de situarse en un entorno moderno, les ha permitido sumergirse en un detalle máximo para las situaciones, consiguiendo, por lo que vemos, enganchar a los jugadores en cruces de fuego que harán que la adrenalina les salte a más de uno.
Por esto, y en esto también entra el realismo, es fundamental pensar en la elección del armamento a la hora de adentrarnos en cada misión. Una elección que, si bien, no es tan fundamental como por ejemplo en juegos tipo Rainbow Six, hay que decir que nos permitirá encarar cada misión de una forma completamente diferente, ya que no es lo mismo entrar abriendo fuego sin fin, que utilizar un silenciador y distribuirse de forma estratégica.
En cualquier caso, el juego nos pondrá en situaciones límite que harán que tengamos que pensar detenidamente cuál es la mejor arma.
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