Movimientos y desarrollo Si bien el argumento puede resultar por el momento confuso –Capcom ha puesto bastante énfasis en ocultar la trama del juego- lo que está claro es que vamos a encontrarnos con un sistema de control parecido, aunque no idéntico.
Para que os tranquilicéis, deciros que el juego tendrá algunos niveles con Dante y que este conserva todos los movimientos originales de los anteriores juegos, con lo que Dante vuelve en los niveles que lo controlemos en todo su esplendor.
Sin embargo, la gran estrella es Nero, un personaje que ofrece además de bastantes movimientos idénticos a los de Dante, la posibilidad de usar en todo momento su brazo demoníaco, el cual tiene asignados sus propios movimientos y en muchos casos tendremos que usarlos para conseguir sobrevivir a los enemigos, aunque parece que eso le dará aún más problemas en el argumento del juego que no a nosotros.
Porque gracias a las diferentes armas –espada, garras, pistolas, etc.- y el brazo demoníaco, veremos combos increíbles en esta cuarta entrega y de una forma que nunca antes se había visto en la serie.
Eso sí, no os engañéis, Capcom puede que nos introduzca un nuevo personaje, pero desde luego no introduce, para nada, cambios en el desarrollo. Demonios y enemigos de un tamaño descomunal serán nuestros principales desafíos en el juego.
Hasta tal punto que tendremos que emplearnos a fondo con nuestro pad si queremos llevar a buen puerto nuestra misión, porque como ocurrió en el primer y el tercer juego, Capcom promete que esta cuarta entrega de Devil May Cry será todo un desafío incluso para los usuarios más experimentados de la saga. El control, como no, será preciso y sobre todo bastante rápido en reacciones, ya que también nosotros tendremos que ser rápidos si queremos sobrevivir a muchos de los enemigos.
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